sábado, 26 de maio de 2018

O naufrágio mais rico de todos os tempos foi achado e vale US$ 17 bi

Nem tão bem preservado, mas muito mais rico Foto:iStock

Confirmado oficialmente só agora, “Santo Graal” dos naufrágios afundou há 310 anos com uma carga de ouro, prata e esmeraldas

Por extenso: dezessete bilhões de dólares. Equivalente ao PIB, o total produzido pela economia, de um país como Moçambique. O valor estimado é 34 vezes maior que o segundo mais rico naufrágio já tirado do mar, o Nuestra Señora de Las Mercedes, encontrado em 2007, que rendeu US$ 500 milhões em artefatos recuperados.

O galeão San José foi ao fundo após ser abatido por uma esquadra britânica na Ação de Wager, em 8 de junho de 1708. Era a Guerra de Sucessão Espanhola, na qual uma disputa após a morte do rei Carlos II, sem filhos, levou a uma guerra internacional entre as facções Bourbon e Habsburgo, apoiadas por duas coalizões. A Inglaterra, com o Sacro Império Romano-Germânico, a República Holandesa e Portugal, estava a favor dos Habsburgo. A França era o principal aliado dos Bourbon, a quem pertencia o navio.

De 600 tripulantes do San José, 11 sobreviveram. O resto foi a fundo com uma gigantesca carga de ouro, esmeraldas e prata tiradas das colônias espanholas.

O San José sendo afundado no quadro Ação em Cartagena, 28 de maio de 1708 Samuel Scott

O naufrágio foi detectado no final de 2015 na Península de Baru, Colômbia. Só agora saiu a confirmação oficial. O arqueólogo em questão foi o submarino Remus 6000 — o mesmo usado para encontrar, em 2011, a carcaça do Airbus A330 do voo 447 Air France, que caíra dois anos antes perto do arquipélago de São Pedro e São Paulo, em Pernambuco.

A expedição foi obra da Instituição Oceanográfica Woods Hole, dos EUA, com a autorização das autoridades locais. “Mantivemos o segredo em respeito ao governo colombiano”, afirmou o vice-presidente da WHOI, Rob Munier, à Associated Press.

Canhões do San José WHOI

Ainda resta saber quem é o dono dessa bolada toda. A ONU já pediu para o governo da Colômbia não explorar o naufrágio comercialmente. A Espanha está também interessada, já que era sua propriedade então. Segundo reportagem da Bloomberg, o mesmo pode ser clamado pela França, na batalha com a Espanha, ou o outro lado, Holanda e Inglaterra, que receberiam o butim do vencedor.

Por hora, por razões óbvias, a localização exata e profundidade exatas do naufrágio continuam a ser segredo de Estado.

Fonte: https://aventurasnahistoria.uol.com.br/noticias/historia-hoje/Naufragio-San-Jose.phtml (23/05/2018)

terça-feira, 22 de maio de 2018

Cádiz, la isla del tesoro para los piratas del siglo XXI


Cañones del yacimiento de Camposoto, en aguas de San Fernando. FOTO: CENTRO DE ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA DE CÁDIZ.


Más de 800 naufragios y miles de toneladas de plata y oro ocultos se calcula que hay bajo las aguas gaditanas. Los arqueólogos, que reconocen el riesgo de expolio, afirman que el mayor valor de estos pecios es la información histórica que aportan.

POR: JORGE MIRÓ

No hay que irse al Caribe para pensar en piratas y en cofres de oro y plata ocultos en barcos hundidos. El hecho de que la historia de esta provincia sea tan basta y que cuente con ciudades milenarias por las que han pasado diferentes civilizaciones ha hecho que su riqueza arqueológica sea extensa y variada. Pero no toda se encuentra a simple vista y en tierra. Conflictos bélicos, ataques de piratas, temporales o simples errores humanos han provocado miles de naufragios a lo largo de 3.000 años de historia. Joyas ocultas que se esconden en las profundidades del Atlántico, desde galeras romanas hasta poderosos galeones de la época en la que en España no se ponía el sol.

Hace años, la Asociación de rescate de galeones de España calculaba, solo entre Tarifa y Sanlúcar de Barrameda, unos 820 hundimientos censados, la gran mayoría, aquellos que realizaban la llamada Carrera de Indias, y casi una cuarta parte de ellos, navíos procedentes de América cargados con oro, plata, perlas y piedras preciosas que aún descansan en el fondo del mar. “Los arqueólogos no hablamos jamás de la riqueza en términos económicos de oro y plata. La verdadera riqueza es la información histórica que tiene un pecio”, afirma Carmen García, jefa del Centro de Arqueología Subacuática, integrado en la Dirección general de Bienes Culturales a través del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de la Junta y radicado en el Balneario de la Palma, en la playa gaditana de La Caleta.

Trabajos de restauración de una pieza de artillería en el Centro de Arqueología Subacuática. FOTO: CENTRO DE ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA

Desde su puesta en funcionamiento en 1997, el centro trabaja por establecer medidas encaminadas a desarrollar una correcta tutela del patrimonio subacuático a través de trabajos de investigación, documentación, restauración y difusión, siendo este último punto uno de los más importantes gracias al desconocimiento que existe entre la gran población en lo relativo a este tipo de arqueología, mucho más oculta que la terrestre.

“Somos conscientes del desfase que hay entre una y otra y al respecto, la subacuática está un poco olvidada, pero sabemos que existen numerosos yacimientos arqueológicos, aunque hoy conocemos solo una pequeña parte”, explica Carmen García, que enumera en torno a 100 yacimientos subacuáticos en Andalucía, si bien hay unas 1.300 referencias de naufragios en las costas de la comunidad, la mayor parte entre Huelva y Gibraltar. “Muchos se han podido perder y otros se conservan bajo agua y no sabemos donde están. Nos queda mucho camino por recorrer y hay que establecer mayores medidas de protección para que esos yacimientos se mantengan”.

En ese sentido, la jefa del centro arqueológico gaditano menciona que uno de los proyectos conjuntos que llevan a cabo con la consejería de Cultura de la Junta es proteger jurídicamente todo el patrimonio subacuático a través de dos figuras: la zona arqueológica y la zona de servidumbre. “La primera protege los espacios en donde hay constancia de que hay restos, mientras que la servidumbre protege los espacios en los que a priori se presupone que pueden existir”. Al respecto, las fuentes documentales aportan muchísima información a los arqueólogos y permite proteger estos pecios frente a los expolios y grandes empresas de cazatesoros. Una de las más conocidas es Odyssey Marine Exploration, que se hizo famosa después de que en 2007 encontrara bajo aguas de Cádiz los restos de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, con 500.000 monedas de plata y oro, que provocó un litigio entre España y la empresa norteamericana que finalmente cayó de lado español, obligando a Odyssey a devolver el tesoro a nuestro país.

Vista aérea de Caños de Meca, con el Faro de Trafalgar al fondo. En estas aguas se produjo una de las mayores batallas navales entre España e Inglaterra. FOTO: JUAN CARLOS TORO.

“Aunque tuvo que devolver el botín, la ganancia que obtuvo la empresa fue hacer pública la noticia del hallazgo de la Mercedes. Nada más que por eso sus acciones subieron una barbaridad”, afirma el teniente Juan José Águila Navarro, jefe del grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.

Águila admite la dificultad que entraña en muchas ocasiones luchar contra estas empresas, que cuentan con grandes presupuestos que destinan para expoliar los yacimientos escondidos en el fondo marino. “Hablamos de grandes medios de localización que no tienen, a veces, ni nuestros propios centros de arqueología subacuática. Para prospectar usan equipos muy caros: magnetómetros, sónar de barrido lateral, vehículos de observación remota…”.

Pero a veces no hace falta gastarse millones de dólares en encontrar un pecio. El boca a boca, transmitido de padres a hijos por cualquier detalle a priori nimio, como un hallazgo de monedas o cualquier otro resto en una jornada de pesca cualquiera —recientemente la UCO llevó a cabo una operación en la que detuvo a tres personas, buceadores dedicados a la extracción de coral rojo—provoca que muchos tengan localizado cualquier tipo de naufragio. Y como reconoce el propio teniente Águila, “en la costa de Cádiz hay gran riesgo de expolios, porque es un medio difícil de moverse ante el gran tráfico de embarcaciones que hay. Y aunque contamos con sistemas integrales de vigilancia exterior, en el medio acuático es fácil trabajar. A veces les basta con soltar la carga por la borda si ven que los pillamos. Y al tener la localización, pueden volver otro día”.

El Archivo de Indias y el experto en naufragios “perseguido” por la ley.

Fragmento de ánfora en el yacimiento de Punta del Nao, Cádiz. FOTO: CENTRO DE ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA DE CÁDIZ.

Sin embargo, el principal medio con el que trabajan las empresas cazatesoros son las fuentes documentales, y es el Archivo General de Indias el que cuenta con el más exhaustivo y mayor número de ellas: 43.000 legajos, 80 millones de páginas y unos 8.000 mapas y dibujos que proceden, fundamentalmente, de los organismos encargados de la administración de los territorios de ultramar. Claudio Bonifacio, italiano nacido en Trieste, ha pasado cientos de horas entre las paredes del emblemático edificio sevillano estudiando cada documento. Considerado un corsario del siglo XXI —no obstante, estos eran navegantes licenciados por reyes y emperadores para capturar tesoros—, ha puesto nombre y apellidos a cientos de naufragios, ha escrito tratados científicos y libros, ha impartido conferencias, ha trabajado para universidades europeas y americanas y para empresas petrolíferas que buscan yacimientos marinos. También lo ha hecho para países como Cuba o Italia para tender cables o recuperar tesoros sumergidos en aguas soberanas. Afirma que en las costas de Cádiz hay 800 toneladas de oro y 12.000 de plata. “El otro Banco de España. Una fortuna que duerme por intereses ocultos. Todo lo que tiene que ver con oro y plata son intereses ocultos, por más que digan los arqueólogos”. Eso sí, niega que sea un cazatesoros, ni un pirata. “Si vas a sacar algo sin permiso es piratería. Yo soy una persona que me dedico legalmente a participar en proyectos donde siempre ha habido permisos por parte de autoridades competentes”, se defiende.

Sin embargo, el experto en naufraugios, que comenzó en este mundo en 1981 y de quien Arturo Pérez Reverte se basó para uno de sus personajes de La carta esférica, se siente perseguido por la justicia española. En 2006 fue detenido por la Guardia Civil en el marco de la operación Bahía 2, en la que se desmantelaba una presunta red dedicada al expolio de restos arqueológicos submarinos en aguas de Cádiz a bordo de un barco con bandera de San Vicente y Granadina, el Louisa, atracado en El Puerto de Santa María. Bonifacio afirma que todo partió de una denuncia de un particular a la Guardia Civil, informando de que se estaban expoliando restos arqueológicos en la Bahía de Cádiz desde el Louisa, financiado por una compañía estadounidense. El italiano señala que todo fue una trampa en su contra por parte de Odyssey y el denunciante, que resultó ser una persona a sueldo de la empresa norteamericana. Y todo esto, según un investigador privado contratado por Bonifacio, para crear “una efectiva cortina de humo para eliminar a competidores, criminalizar a expertos (entre ellos Claudio Bonifacio) y solapar sus expolios sobre derechos de otros cazatesoros licenciados por autoridades españolas”.

Doce años después, la instrucción del caso sigue estancada y el Louisa aún varado en El Puerto de Santa María, a pesar de una reclamación de 10 millones de dólares de San Vicente y Granadinas a España por la retención del buque que, según este gobierno, solo estaba haciendo prospecciones de hidrocarburos. Una historia de corsarios y piratas, aún inconclusa, que el mismísimo Robert Louis Stevenson habría firmado.

FONTE: HTTPS://WWW.LAVOZDELSUR.ES/CADIZ-LA-ISLA-DEL-TESORO-PARA-LOS-PIRATAS-DEL-SIGLO-XXI/ (22/05/2018)

Pescadores são atacados por “piratas” no mar do Caribe entre a Guiana e Suriname


Por: Wellerson Santana

Cerca de 20 pescadores de quatro barcos foram atacados por piratas no mar do Caribe no oceano Atlântico entre o Suriname e a Guiana. Segundo relato de quatro sobreviventes, incluindo o capitão de uma das embarcações, piratas armados com facões amarraram as pernas e braços das vítimas, cortaram-nas e as jogaram no mar na noite do dia 1° de maio. As autoridades informaram que baseado nos relatos dos sobreviventes, os criminosos seriam da Guiana.

Eles forçaram os pescadores a pularem ao mar, alguns com pesos atados às pernas. Os quatro pescadores que sobreviveram conseguiram nadar até a costa, os corpos de três dos pescadores foram localizados na quarta-feira (3). A Guarda Costeira, membros da Associação Coletiva de Pesca e navios da polícia rastreiam a área em busca de sobreviventes e à procura dos criminosos. Sete suspeitos foram detidos.

O presidente da Guiana, David Granger, descreveu os ataques como um “massacre”, acrescentando que o ato criminoso é um “revés” para o progresso dos dois países no combate à pirataria nos últimos três anos. Já o presidente do Suriname, Desi Bouterse, não quis se pronunciar publicamente sobre os incidentes.


A região onde ocorreram os incidentes é marcada por dificuldades econômicas e ocorre desde a Colômbia até a Guiana Francesa. A Venezuela é outro país que também teve aumento desse prática, em função da crise.

Um outro ataque pirata em separado foi relatado em uma embarcação perto do canal Matapica, que deixou o capitão do navio morto. As buscas pelos corpos dos desaparecidos ainda continuam.


Pirataria nos mares do Caribe
A pirataria tem sido predominante há décadas nas águas do Suriname e da Guiana. Autoridades acreditam que os ataques mais recentes não foram atos aleatórios de pirataria, mas sim realizados por um grupo organizado. Outros relatórios sugeriram que as vítimas podem ter sido mortas como parte de uma disputa territorial entre pescadores locais.

Fonte: http://www.pescamadora.com.br/2018/05/pescadores-sao-atacados-por-piratas-no-mar-do-caribe-entre-a-guiana-e-suriname/ (08/05/2018)