quarta-feira, 1 de fevereiro de 2012

Ataques quirúrgicos con grupos de elite, la nueva política del Pentágono

Por agua. Las fuerzas estadounidenses, en 2010, al rescatar un buque alemán en poder de piratas somalíes.

La liberación de dos rehenes en Somalia por el grupo SEAL reveló la estrategia.

Los tiempos de desembarcos multitudinarios de tropas en tierras lejanas, donde decenas de miles de marines llegaban y se quedaban durante años gastando gran parte del millonario presupuesto militar de Estados Unidos parecen estar en retirada. Las últimas exitosas incursiones de grupos comandos como el que liberó rehenes la semana pasada en Somalia marcan el camino de la nueva estrategia que plantea Barack Obama: preparación de grupos de elite más reducidos, con operativos quirúrgicos, que le permitan ajustar los gastos de seguridad nacional.

En medio de la noche, los comandos descendieron en paracaídas y avanzaron a pie hasta el campamento. Lanzaron gases paralizantes para que los captores no se despertaran. El objetivo era hallar a los dos integrantes de una misión humanitaria –un danés y una estadounidense– que habían sido secuestrados por piratas somalíes en octubre.

El operativo duró entre 60 y 90 minutos. Murieron unos diez somalíes. No hubo bajas entre los estadounidenses, dijeron las fuentes. Helicópteros Black Hawk del ejército descendieron rápido sobre el campamento cerca de la población de Adado para llevarse a comandos y a los rehenes rescatados. Una operación “limpia” y sin “contratiempos”, graficaban las fuentes. Todas las felicitaciones fueron para el equipo SEAL (la sigla quiere decir que actúan por mar, aire y tierra), que realizó el rescate.

Con aprietos fiscales, tras una década con dos guerras, Estados Unidos anunció a comienzos de enero que reducirá el número de tropas, reorientará su estrategia global y se dedicará al ordenamiento de sus cuentas. “Tenemos que renovar nuestra fortaleza económica que es el sustento de nuestra fuerza en el mundo”, había declarado Obama hace algo más de 20 días en una conferencia en la sala de prensa del Pentágono.

La presencia militar de EE.UU.
se adaptará y evolucionará de acuerdo con la nueva estrategia.
Buscará formas innovadoras para mantener su presencia y sus programas militares”, agregó el secretario de Defensa Leon Panetta.

El asalto del comando SEAL en Somalia es representativo de la nueva política de la Casa Blanca. Esa estrategia difiere de las invasiones de Irak y Afganistán que le han costado a EE.UU. tanta sangre y recursos durante la última década. El contraste con una invasión es nítido: un comando reducido y audaz asalta un campamento pirata en una noche oscura, mata a varios de los secuestradores y se lleva a los rehenes, sanos y salvos . Sin costos humanos y con bastante menos costos económicos.

Las fuerzas operativas especiales entrenadas para esas misiones clandestinas tienen mayor prominencia desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, que condujeron a la guerra aún en curso en Afganistán, y de ahora en más se esperan anuncios oficiales de inversiones, aún mayores en los próximos años, para esos grupos.

El asalto en Somalia, como el operativo que mató a Osama Bin Laden en Pakistán en mayo, fueron ejecutadas por los SEAL en secreto y con una efectividad que sirve para sostener esta línea económico-militar durante un año electoral. Los éxitos del grupo ayuda también a amortiguar el golpe que significan los recortes de Defensa pedidos por la Casa Blanca a pesar de las críticas de legisladores que se oponían al ajuste.

Fonte: http://www.clarin.com/mundo/estados_unidos/Ataques-quirurgicos-grupos-politica-Pentagono_0_637136341.html (30/01/2012)

Nenhum comentário:

Postar um comentário