quinta-feira, 6 de janeiro de 2011

El leonés asesinado por los piratas del Caribe

Foto: El barco Sierra Aránzazu, en el que fue asesinado el leonés. EL MIXTO

El marino lacianiego Pepín Vaquero murió en 1964 en un ataque pirata y terrorista financiado por la CIA

Por F. Fernández / Villablino

Laciana es una comarca cargada de historias sorprendentes. Ayer mismo pasaba por las páginas del periódico el ingeniero Eloy del Potro, uno de los fundadores del Colegio Carrasconte y hoy lo hace uno de sus alumnos, José Vaquero Iglesias, Pepín Vaquero en el recuerdo de sus paisanos pues los mayores aún no han olvidado aquellos días de angustia del año 1964 cuando las noticias eran muy confusas sobre el ataque de piratas que habían abordado el buque en el que viajaba este oficial de la marina mercante española.

Ahora, casi 50 años después, el último número de la revista El Mixto recoge unprecioso y documentado artículo de dos hermanos del fallecido, Tomás y Juan Antonio, en el que recuperan aquella trágica historia que acabó con la vida de su hermano cuando sólo tenía 23 años de edad.

Era el 13 de septiembre de 1964 cuando “nuestro hermano fue asesinado sobre las cálidas y lejanas aguas del Mar Caribe, como consecuencia de un ataque pirata y terrorista, realizado contra el buque español Sierra Aránzazu que, rumbo a la Habana, con carga general, navegaba ajeno a las terribles consecuencias e implicaciones de la denominada crisis de los misiles y el bloqueo de la isla de Cuba”.

Fueron unos días terribles, las noticias muy escasas y contradictorias, hasta que se confirmó el asesinato del leonés. “Los vecinos se debatían entre el más hondo pesar, la más enérgica repulsa e indignación y, como contraposición, el cariño y apoyo moral que ofrecieron a nuestros padres”.

El entierro fue multitudinario y por cuestación popular promovida por la emisora de Radio Villablino “se costeó el panteón donde descansan los restos mortales de nuestro hermano, en Las Rozas”.

Los padres de Pepín tenían una tienda kiosco en Villablino y éste era su segundo hijo. Con madera de líder estudió en la Academia Virgen de Carrasconte donde obtuvo brillantes resultados académicos pese a ser alumno libre. Su amigo el escritor Luis Mateo Diez le describía así: “Pepín era un niño de una inteligencia desmesurada, el más listo de todos nosotros, el más listo del colegio (...) Era listo e inteligente, tenía la viveza de quien observa con conocimiento de causa, de quien entiende las cosas a la primera. (...) Las lecturas contribuyeron a fraguar su vocación de hombre de mar, de marino mercante”. Todos recuerdan a Pepín como un gran lector.

Estudio Preu en León, en los Maristas, y Náutica en Madrid y Bilbao. Después de hacer las prácticas obtuvo el título de Oficial de Máquinas en la Escuela Oficial de Náutica de La Coruña.

Después de las vacaciones de verano de 1964 se embarcó en el Sierra Aránzazu, que zarpó el 31 de agosto desde Ceuta con destino a La Habana transportando carga general: alimentos, repuestos de maquinaria, aperos agrícolas y juguetes y del que era capitán Pedro Ibargurengoitia.

A mediodía del 13 de septiembre un avión de reconocimiento americano sobrevoló el buque dándole varias pasadas a baja altura, después una lancha se acercó por la popa y desapreció, lo que desconcertó al capitán, cuando aparecieron otras dos lanchas, por la aleta, situándose una a cada banda del buque. “De forma sorpresiva, sin previo aviso, abrieron fuego con ametralladoras de 20 y 40 mm., de modo alternativo, con balas trazadoras, perforadoras y explosivas contra el puente del Sierra Aránzazu, el hábitat de la tripulación y la obra muerta”.

Alguna bala rompió el tanque de combustible y se produjo un incendio, el capitán fue herido en una pierna, ordenó el abandono del buque y pidió al Radiotelegrafista que emitiera señales de SOS, pero no pudo, la radio también estaba inservible.
Hubo muchos heridos, gran confusión pero pudieron abandonar el buque, que ardía por todos los lados, en un bote, que estaba muy agujereado por los balazos. Tres de los heridos estaban muy graves, uno de ellos el capitán, al que hicieron un torniquete pero murió a causa de los balazos.

Pepín Vaquero había recibido un impacto de una bala explosiva en el vientre y su estado era muy grave. Nada pudieron hacer por él, murióa las 3 de la mañana. La noche fue muy larga, al amanecer un avión del Coast Guard los divisó. El parte del ataque era duro: 2 muertos, un herido muy grave, 3 heridos graves y 13 supervivientes.

El día 19 llegaron a Madrid. “El furgón que transportaba el féretro de Pepín Vaquero, llegó al final de la tarde a Villablino”. Todo Laciana le esperaba y le lloró.

Fonte: http://www.la-cronica.net/2011/01/04/vivir/el-leones-asesinado-por-los-piratas-del-caribe-109731.htm (05/01/2011)

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