sexta-feira, 28 de janeiro de 2011

Un ferrolano contra los piratas del Índico

El capitán de navío Juan Garat Caramé, ayer, en el Muro. ángel gonzález

El capitán de navió Juan Garat relató en el Ateneo Jovellanos su experiencia al mando de la fuerza internacional «Atalanta»

Por J. M. CEINOS

Invitado por el Ateneo Jovellanos, el actual jefe del órgano auxiliar de jefatura del almirante jefe de Personal de la Armada (jefe de su Estado Mayor), el capitán de navió Juan Garat Caramé, pronunció anoche en Gijón una conferencia sobre su experiencia en la denominada operación internacional «Atalanta» contra la piratería en el Índico occidental. Nacido en Ferrol en 1955, Juan Garat, perteneciente a una vieja familia de marinos de guerra, antes mandó la 41.ª Escuadrilla de escoltas de la Armada (seis fragatas) y entre el 6 de abril y 17 de agosto de 2009 estuvo al mando de todo el operativo internacional de «Atalanta» desde la fragata «Numancia (F-83)». Bajo su mando tuvo una media de ocho barcos y tres aeronaves de varias banderas.

En su intervención en el Ateneo Jovellanos, el capitán de navió recordó que al tomar el mando de la operación «Atalanta» se encontró «con muchísimos piratas, por todos lados; aquellas aguas están infestadas de piratas, hay mucho tráfico mercante y es lo que les atrae». De hecho, el primer día en el mando «hubo tres asaltos a otros tantos barcos».

No obstante, Juan Garat afirmó que «la situación ha cambiado radicalmente desde que a bordo de los pesqueros españoles hay personal armado» y «de estar expuestos a continuos ataques y con riesgo de secuestro, ahora mismo, aunque sigue habiendo ataques, la seguridad privada que llevan a bordo es más que suficiente para repeler los ataques y desde que embarcó la seguridad privada afortunadamente no hubo más secuestros».

De su experiencia en la operación «Atalanta» también destacó Juan Garat las dificultades con las que se encuentra para dirigir el operativo multinacional: «La extensión, es un enorme espacio de agua, con muchos barcos que proteger y muchos piratas, y la segunda, todos los aspectos jurídicos, legales de la operación», ya que «una vez que se captura un pirata se plantea un problema distinto: qué hacer con el pirata».

Considera el marino como una «leyenda urbana» que en Londres esté una parte del operativo de la piratería en el Índico, a pesar de que la capital británica «es una encrucijada mundial de negocios» y respecto al prototipo del pirata que opera desde las costas orientales de África enumeró los siguientes rasgos: «El que sale a la mar, que también los hay en tierra, es joven, muy ágil, con fortaleza física, muy sufrido, ya que pasan muchos días en la mar buscando presas, es ambicioso, no tiene trabajo en tierra y se ve abocado a salir a la mar a buscarse la vida».

Otro de sus rasgos característicos, en opinión del capitán de navió, es «su atrevimiento, no duda en enfrentarse con barcos enormes desde un pequeño bote». Y a la pregunta de si el hambre es quien empuja a la piratería a estos hombres, Juan Garat Caramé opinó que «hay de todo un poco; si al principio, hace unos años, podíamos justificarlo así, ahora creo que es la avaricia lo que les mueve; se trata de un negocio fácil, no exento de riesgo, pero con el que consiguen una cantidad de dinero enorme en pocas semanas».

Por último, desde el punto de vista personal, el capitán de navió Juan Garat Caramé consideró su mando de la operación internacional «Atalanta» como «una experiencia profesional fantástica; es lo que siempre deseamos los marinos: salir a navegar mandando una fuerza, en este caso internacional. Fue un reto muy grande, pero una satisfacción enorme. Es a lo más que se puede pedir desde un punto de vista operativo».

Fonte: http://www.lne.es/gijon/2011/01/22/ferrolano-piratas-indico/1023072.html (22/01/2011)

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