terça-feira, 8 de março de 2011

Piratas amenazan en alta mar

EMBARCACIONES. Las lanchas que traen su producto después de dos días de pesca lo hacen desde muy lejos, recorriendo más de 200 millas.

"Solo se ha contado con la ayuda del comando Guardacostas Coguar, quienes están monitoreando las zonas del embarco, pero esto no es suficiente, ya que a diario se observa el tráfico en el sector”.
Vincent Durin Cornet,
presidente de la Cámara de Acuacultura.

"Los piratas no asaltan con el rostro oculto, sino vestidos de marinos y con armas del Estado”.
Gabriela Cruz Salazar,
presidenta de la Federación Nacional de Cooperativas de Pesca del Ecuador.

"Es necesario que haya atención al pescador desde el Gobierno, con la dotación de seguridad y la entrega de créditos blandos desde el BNF”.
José Valdez,
esmeraldeño,40 años de edad, dedicado a la actividad de pesca desde hace 24 años.

Hólger Ubaldo Portocarrero (35 años de edad) se convirtió en la séptima víctima, en lo que va de este año, de la acción delictiva de los piratas de alta mar. El cuerpo del pescador, que presentaba un impacto de bala que le perforó el corazón, fue abandonado cerca de la Dirección Regional de Espacios Acuáticos de Esmeraldas (Dirges).

El hecho se suscitó el sábado 26 de febrero, mientras Portocarrero se encontraba pescando, junto a dos personas más, cerca de Same, parroquia Tochigüe del cantón Atacames, en la embarcación ‘Otache Dos’.

El pequeño navío fue sorprendido por cuatro sujetos, a bordo de una lancha verde, dos de los cuales se enfrentaron con los tripulantes que trataban de impedir el asalto. Cuando los antisociales estaban casi vencidos, se acercó otra lancha blanca y uno de los antisociales disparó al cuerpo de Portocarrero, en tanto fue herido a puñaladas Wágner Cortez Segura y el propietario de la embarcación.

El domingo 27 de febrero, dos pescadores fueron heridos con arma blanca, mientras el martes 22 fueron desvalijados los tripulantes de las embarcaciones ‘David Mar 1’ y ‘Recorriendo el mar’ que habían salido desde el puerto de Santa Rosa, en Salinas, a labores de pesca.

Los antisociales intimidaron a los artesanos con armas de fuego y se llevaron el producto de la pesca, los motores fuera de borda, implementos y equipos de comunicación.

Pese al resguardo naval, la zona costera del Pacífico se ha convertido en una amenaza para los pescadores y camaroneros que sufren el azote de la delincuencia.

PROTESTA. Pescadores esmeraldeños piden la acción de las autoridades para evitar los robos.

Zonas rojas
La Federación Nacional de Cooperativas de Pesca del Ecuador (Fenacopec) registró, solo en enero de 2011, el robo de 27 motores, que con un valor de $ 5.000 cada uno, suman pérdidas por $135.000. En el mercado los motores se ofertan sobre los $ 6.600.

Gabriela Cruz Salazar, presidenta del gremio que agrupa a unos 50 mil pescadores, señala que la actividad delictiva ha ido in crescendo. En el 2010 se perdieron 227 motores (ver recuadro estadísticas) y en lo que va del 2011, solo en Esmeraldas, se han reportado 15 motores robados. Los delitos han quedado impunes.

La Fenacopec ha identificado tres sectores del mar, dentro de las ocho millas de pesca, a las cuales considera zonas rojas: el Matal (Manabí), La Poza (Guayas) y Muisne (Esmeraldas). Todos los robos se concentran en estos puntos, con mayor énfasis en los motores de fabricación desde el 2008 hasta el 2011.

“Se llevan, además de la pesca, los radios, GPS, documentos y hasta la fibra. De paso, si el motor es viejo, golpean al pescador y hasta lo matan”, refiere Cruz.

Denuncias sin resultados
Silvio Chichande Suárez, pesquero artesanal de Santa Rosa de Salinas, provincia de Santa Elena, sumó su nombre a la extensa lista de pescadores víctimas de la delincuencia de alta mar o piratería marina.

El pasado 28 de enero, a la 01:00, cuando cumplía sus faenas en el sector de La Puntilla fue interceptado por una embarcación rápida cuyos tripulantes armados le arrebataron su motor fuera de borda, marca Mercuri 6300, para luego abandonarlo al garete y a la buena de Dios.

Chinchande denunció su caso, como el de muchos otros de sus compañeros, en la Fiscalía de Santa Elena y la Capitanía de Salinas, con el fin de que se investigue y lo ayuden a recuperar su herramienta de trabajo. Las pesquisas hasta ahora no dan resultados y está condenado a pagar la diferencia que aún debe por la compra del motor.

Más aún, el pescador se vio en la necesidad de presentar otra denuncia debido a las amenazas de muerte que ha recibido de parte de los delincuentes de alta mar.

Quienes han sido víctimas de los piratas afirman que les da lo mismo denunciar el hecho o no hacerlo. “Son trámites engorrosos, hay que andar de un lado para el otro y al final las autoridades no hacen nada”, comentó el dueño de una embarcación a quien hace tres meses le robaron el motor de 75 caballos de fuerza.

APETECIDOS. Los motores son el principal blanco de la delincuencia.

El papel de la Armada
Pese a que las denuncias por robo se hacen en un marco de confiabilidad que no revela el nombre del agraviado, Cruz se interroga: “Si hay la reserva, porqué los delincuentes llegan a los compañeros y los amenazan”, dice.

Añade que de ahí nace la duda sobre el personal de la Armada porque “cómo puede ser que cuando un pescador se acerca a denunciar a un retén, el mismo marino le conteste, ya sabemos que te robaron y te vamos ayudar a recuperar el motor. El pescador confiado le entrega $2.500, el ladrón deja el motor en el retén, se lleva la plata y no es detenido”, explica Cruz.

A esto añade que las patrullas a cargo del Comando de Guardacostas no pueden ser empleadas en control de piratería, sino en acciones de erradicación del narcotráfico, contrabando y coyotaje. “Esto ha sido manifestado a los pescadores cuando acuden a pedir ayuda a las capitanías”, indicó.

La Cámara de Pesquería ha planteado a la Capitanía del Puerto de Esmeraldas, que cuente con helicópteros permanentes para que vigile día y noche la zona de pesca, informe que fue avalado por esa entidad el año pasado, por el capital saliente, Alejandro Vela Loza.

¡Ya basta!
Gabriela Cruz sostiene que la gente no aguanta más y que en los próximos días tendrán una reunión con los ministros de seguridad con tres puntos en discusión y, de no haber resultados, habrá la necesidad de armarse para defenderse.

Las acciones ya empiezan a concretarse. Más de 1.200 pescadores salieron a las calles de Esmeraldas el martes anterior para exigir a las autoridades mayores acciones para frenar la piratería. Un pliego de siete peticiones fue entregado a los representantes del Ejecutivo, Lenin Lara Rivadeneira, Comando de Operaciones Norte (Coopno), Fabián Ferrín; Dirección de Espacios Acuáticos de Esmeraldas, David Palma, y de la Policía.

En el pliego de peticiones presentado por la presidenta de la Cámara de Pesquería, Maura Oviedo Numerable, se destaca la adquisición de un helicóptero para patrullaje nocturno, con parte de los 50 millones de dólares ofrecidos por el Gobierno para equipar las capitanías.

Esta es la segunda protesta de los pescadores este año. El 31 de enero, también salieron a las calles. En esa fecha, el pescador Rógger Correa, exhibió un cartel con la frase: “Policía, investiguen las vacunas en el Puerto”, otro de los problemas que enfrentan los pescadores, sin que encuentren el apoyo de las autoridades.



Cifras
6.600 dólares
aproximadamente cuesta el motor de una embarcación pesquera pequeña.

22.000 dólares
es la inversión para adquirir una lancha con motor y equipos de pesca.

227 motores
fueron robados en el 2010.
No hay seguro para embarcaciones

Los robos permanentes obligaron a la aseguradora que operaba en el Puerto de Esmeraldas a dejar de trabajar con ellos, porque el tema se volvió frecuente y, pese a las gestiones de la Dirección de Espacios Acuáticos, los resultados fueron negativos.

La presidenta de la Cámara de la Pesquería de Esmeraldas, Maura Oviedo, dijo que han mantenido conversaciones con representantes de las aseguradoras Equinoccial y Sucre, para garantizar los equipos de los pescadores, en caso de pérdida o robo.

Una de las cosas que más interesa es que todos los dueños de embarcaciones se sumen, con la finalidad de bajar la prima del aseguramiento que actualmente está en el 4.2%. En el Puerto de Esmeraldas hay 800 embarcaciones y unas 5 mil familias viven de esa actividad.

Para paliar la situación el Gobierno estudia crear un subsidio para 7.000 botes, a cargo del plan Agro Seguros, unidad del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (Magap). El 60% del costo de la póliza lo subsidia el Gobierno y el 40% restante lo asume el propietario de la embarcación, en caso de siniestro, robo, pérdida parcial o total.

Fonte: http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101105184/-1/Piratas_amenazan_en_alta_mar.html (06/03/2011)

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