segunda-feira, 30 de maio de 2011

LEVANTAN ANCLA DEL BUQUE DE BARBANEGRA TRAS PERMANECER CASI 300 AÑOS EN EL MAR

Se liberó del "cautiverio del mar" un ancla perteneciente al naufragio de la nave insignia del legendario pirata Barbanegra. El objeto permaneció casi 300 años en el fondo del mar.

El ancla, de unos 1.300 kilogramos, es uno de los tres del barco Queen Anne's Revenge y fue levantado el viernes fuera de las costas del estado norteamericano de Carolina del Norte.

La operación se realizó en aguas de 6 metros de profundidad, según el Departamento de Recursos Culturales del estado.

El buque, que se cree que se encalló cerca de Beaufort en 1718, fue hallado en 1996. Desde la fecha ya se han recuperado 250.000 objetos, entre ellos cañones, oro, platos, cristal, cadenas, collares y cuerdas.

Ataques y saqueos por Barbanegra, nacido en Bretaña como Edward Teach, aterrorizaban las aguas del Atlántico desde las colonias americanas hasta el Caribe. El pirata contaba con varias naves y unos 300 “caballeros de fortuna”. Falleció en 1718 en un combate contra la Armada británica.

El pirata fue inmortalizado en canciones y libros. La cuarta edición de la saga Piratas del Caribe prueba que su popularidad no se ha ido. El personaje del villano, interpretado por Ian McShane, figura en la película junto con el Queen Anne's Revenge.

Fonte: http://actualidad.rt.com/ciencia_y_tecnica/inventos/issue_24792.html?rc=1 (29/05/2011)

Los piratas de antes no usaban rimmel

Errol Flynn, el primero y el mejor: hizo siete de Captain Blood con Olivia de Havilland

Se estrenó la cuarta entrega de la saga de Piratas del Caribe, con Johnny Depp encarnando de nuevo al inefable Jack Sparrow, Keith Richards y Goeffrey Rush haciendo otra vez de las suyas y Penélope Cruz subiéndose a bordo. Como si fuera poco, ésta viene en 3 D. Para hacer honor a este auge de la piratería, mientras Alfredo García disecciona la saga que nació de un juego mecánico en Disneylandia, José Pablo Feinmann recuerda a los grandes piratas del cine, con el incomparable Errol Flynn a la cabeza y seguido de una cantidad insospechada de mujeres de abordaje tomar.

Por José Pablo Feinmann

A partir de su etapa sonora, el que se adueñó de la personalidad del pirata fue un actor alto, extremadamente buen mozo, ágil, con una sonrisa devastadora que se llamó Errol Flynn. No importa si hoy nadie lo recuerda y para las nuevas generaciones pirata sólo hay uno, el Jack Sparrow de Johnny Depp. Cuando Flynn hacía sus piratas nadie sabía nada de Depp, nadie sospechaba que alguna vez arribaría a este mundo ni nadie habría creído que su misión en él sería la de presentarnos un pirata con rimmel abundante y delineador intenso alrededor de sus cálidos ojos, casi los de un niño que necesita cariño más que sangre.

Burt Lancaster como El Pirata Hidalgo.

Flynn creó al pirata del cine sonoro por medio de su interpretación del Capitán Blood. Admitamos que el nombre del personaje tiene su encanto. El Capitán Blood es el Capitán Sangre. Que no es lo mismo que el Capitán Rimmel. El film es del año 1935, en blanco y negro (seguramente hay copia coloreada), y está dirigido por un maestro del arte de Hollywood, Michael Curtiz, a quien todos ubicarán apenas digamos que es el director de Casablanca. La música es de Erich Wolfang Korngold, considerado un compositor serio. Tanto, que sus partituras están grabadas por André Previn y el eximio violinista Jascha Heifetz, uno de los más grandes del siglo XX; si no el más. La historia está basada en la novela de un best seller de la época: Rafael Sabatini.

El Capitán Blood surge en una época de sonrisas escasas y grandes tristezas, la Depresión. La gente necesita distraerse. No puede tomar conciencia de que el sistema en que vive puede dejarla en la miseria absoluta de la noche a la mañana sencillamente porque no es perfecto como siempre le dijeron. Ahí está Hollywood para ayudar a olvidar. Junto con las comedias musicales, los films de piratas fueron los más apropiados para soñar. Aseguraban muchas cosas: tesoros enterrados, espadachines, corsarios, barcos de todo tipo, cañonazos entre bergantines o entre galeones españoles y piratas codiciosos, mujeres hermosas siempre secuestradas por el héroe pirata, romances, el mar infinito, la vegetación de las islas, motines, tormentas, la legendaria Isla de Tortuga, donde se daban cita los más temibles delincuentes del mar, el ron, las grandes borracheras, los duelos a espada entre el pirata bueno y el malo que, casi siempre, era francés o también el comandante de un bergantín español. Durante el año en que se estrena El Capitán Blood le andan cerca La isla del Tesoro, El conde de Montecristo y, muy especialmente, Motín a bordo, con Clark Gable y Charles Laughton, en el papel del impiadoso Capitán Blight. (Se dice que Laughton despreciaba tanto a Gable como actor que no lo miró durante una sola escena de la película. Tal vez envidiara algo de su pinta. Como sea, el célebre actor de Lo que el viento se llevó siempre fue, por sobre todas las cosas, una de las más grandes maderas de Hollywood.)

Jean Peters como Capitán Providene en La mujer pirata, antes de casarse con Howard

El papel de Blood estaba listo para el actor que había triunfado con El conde de Montecristo, Robert Donat, pero apareció Jack Warner e impuso a Flynn, para eso era el jefe del estudio. Fue una gran elección. Sobre todo porque Warner contrataba el presente de Flynn, no su futuro. Necesitaban una dulce compañera para el héroe y tampoco se equivocaron. Olivia de Havilland (que habría de ser luego una notable actriz dramática) tuvo la parte de Arabella Bishop. Faltaba el villano. La elección fue tan acertada como las dos anteriores. O, si tenemos en cuenta esa frase sabia que dice “una historia vale tanto como valen sus villanos”, fue la gran elección de la gente de casting de la Warner. El villano llevaba el nombre de Capitán Levasseur, algo que evocaba al cruel devastador de los mares al que se llamó El Olonés. Se convocó, para Levasseur, a Basil Rathbone, una de las figuras más queribles del cine. El más perfecto de todos los Sherlock Holmes que hayan podido existir.

Rathbone nació para hacer Holmes y así fue: lo hizo y lo hizo gloriosamente, para toda la eternidad o lo que de ella quede. Había nacido en Johannesburgo en 1892, se destacó como intérprete de Shakespeare en Inglaterra y luego hizo alrededor de setenta films entre Hollywood y su país de origen. Muchos lo recordarán por las películas de terror de American International que hizo Roger Corman en los ‘60, con Vincent Price, Boris Karloff, Peter Lorre y hasta la bellísima Barbara Steele en El pozo y el péndulo. Fue, por ejemplo, el pérfido médico que atiende al señor Valdemar, en la extraña versión de ese cuento en que Valdemar, antes de tornarse una putrefacción acuosa, ahorca a Rathbone, porque, entre otras cuestiones menos relevantes, el matasanos se llevaba demasiado bien con su mujer, la siempre bella y helada Debra Paget. Rathbone hizo catorce films de las aventuras de Sherlock Holmes entre 1939 y 1946. Es su legado imperecedero e invencible.

La historia del Capitán Blood es lo que no puede dejar de ser: abre el futuro, se anticipa a todo porque es sencillamente la primera. Flynn y De Havilland harían siete películas más. El maestro Korngold haría el score de seis futuros films de Flynn y Michael Curtiz lo dirigiría en ocho que habrían de venir. Blood es un médico injustamente arrestado y vendido a una plantación en Jamaica bajo la condición incómoda e inevitablemente laboriosa de eso que se denomina esclavitud, una costumbre muy de la época y siempre presente. Blood, sin embargo, logra algunos favores del gobernador y echa sus ojos sobre su hija Arabella, la dulce De Havilland. El azar interviene: unos piratas españoles atacan la isla y la toman por asalto. Pero Blood y su grupo de amigos roban un vigoroso bergantín y se hacen a la mar. Deciden ser piratas. A partir de ahí ocurren muchas cosas. Entre las principales, el duelo entre Blood y Levasseur. Que, desde luego, gana Blood. Se reencuentra con De Havilland y todo termina bien.

Tyrone Power también tuvo su pirata en El Cisne Negro, con Maureen O’Hara.

El que no terminó bien fue Errol Flynn. Debemos dejar en claro que nadie consiguió superarlo: ni Tyrone Power, ni Stewart Granger, ni Louis Hayward –que no pasó de la clase B–, ni aun durante nuestros días Harrison Ford, aunque en los dos primeros Indiana Jones roza sus alturas. La carrera de Flynn fue brillante. Hizo muchas películas imborrables: La carga de la Brigada Ligera, Príncipe y mendigo, Las aventuras de Robin Hood (es su figura la que identifica los entrañables libro de tapas amarillas que llevan ese nombre), Murieron con las botas puestas, El caballero audaz, Montana, Contra todas las banderas, El Señor de Ballantrae, La vida de Diana Barrymore y una última, de 1959, que horrorizó a Hollywood y a todo Estados Unidos: Cuban Rebel Girls. ¿Cómo llegó El Capitán Blood hasta la indignidad de formar parte de la guerrilla castrista junto a una menor de apenas diecisiete años o tal vez quince? La historia es tan larga como la más larga de las borracheras. Que en eso transformó Flynn su vida: en un trago interminable, en miles de botellas vacías y de madrugadas tristes, crudas, en las que caía derrotado y beodo hasta el delirio sobre su cama solitaria, estuviera o no en ella la más hermosa de las ascendentes starlets del momento. En suma, el alcohol deterioró su encanto, le quitó brillo a su sonrisa, dibujó oscuras y densas bolsas bajo sus ojos, arrugas que quebraban sus labios en un gesto de desdén o de asco, por la vida, por sí mismo. Tuvo algún reconocimiento aún por la versión de una novela de Hemingway (The Sun also Rises) pero lo pusieron cuarto en el cast custodiando desde la retaguardia a Tyrone Power, Ava Gardner y ¡Mel Ferrer! Aceptó luego el papel de John Barrymore –otro alcohólico tan tenaz como él– en la biografía de Diana Barrymore interpretada por la formidable Dorothy Malone de Palabras al viento, por la que ganó un Oscar, en la que hizo un strip tease y culminó su despliegue masturbando a una torre de petróleo en tanto Hudson y Bacall parten en busca de la felicidad. El Oscar de Palabras al viento le valió a Malone el protagónico de la vida de Diana Barrymore, tan alcohólica como John. Para hacer de John Barrymore, el hombre del perfil invencible, eligieron a Flynn: nada mejor que un alcohólico para interpretar a otro. Sólo con una diferencia –según muchos analistas de las desdichas ajenas–: si John Barrymore se autodestruyó en sesenta y dos años, Flynn logró lo mismo en apenas cincuenta. Y llega el final: el Capitán Blood se enamora de Fidel Castro. Viaja a Cuba. Está con Fidel en la Sierra Maestra y filma Cuban Rebel Girls, una apología de la Revolución Cubana, en los tiempos en que los guerrilleros se presentaban como unos barbudos democráticos que sólo venían a echar a un tirano sangriento. De eso se enamoró Flynn y de eso trata la película.

Pero lo más espantoso para la moral norteamericana fue su relación con Beverly Aadland (de la que nunca más se supo). Ella tenía diecisiete años. Algunos dicen quince. Era, como fuere, menor de edad. Flynn la exhibía como su amante. La disfrazó de guerrillera y protagonizó el film. Que fue una calamidad. Sólo duraba sesenta y ocho minutos. Flynn murió de un ataque al corazón a fines de ese año, 1959. Todos los críticos coincidieron: “Realmente, una trágica película final, un triste final también para el robusto y heroico guerrero de tantos clásicos de la pantalla”. Así se hundió el Capitán Blood. Solo, ni siquiera con su barco.

Nos hemos extendido tanto con Flynn que algunos pensarán que no hubo otro pirata hasta Jack Sparrow. Pero no. Nos atraen –como a todos– los abismos. Y el de Flynn es impecable. Después de Blood fue el general Custer. ¡Caramba, un actor que asume esos papeles no puede autoliquidarse porque se le antoja! Tiene una responsabilidad social. Pero la vida de Flynn fue ejemplar: lo que se ve en la pantalla es una cosa.

La vida es otra. Si a Custer Caballo Loco lo liquidó una sola vez en el Little Big Horn, cada día del pobre y gallardo Errol Flynn fue un intolerable Little Big Horn, fatídico lugar hacia el que cabalgó desde el mismísimo y maldito instante en que asomó su bigote a este mundo.

Geena Davis en La pirata, la película que acabó injustamente con su carrera.

Sólo nos resta un recorrido algo vertiginoso pero, al menos, exhaustivo. Antes del ambiguo Jack Sparrow hubo piratas que fueron decidida, unívocamente mujeres. Las cosas solían ser así en las películas de piratas: o se era hombre o se era mujer. Desde este punto de vista hay que reconocer la originalidad de Sparrow y hasta del mismo Johnny Depp, quien seguramente aportó mucho a su personaje.

En 1951, la actriz Jean Peters, que habrá de lucirse en El Rata de Samuel Fuller y en Viva Zapata! de Elia Kazan, interpreta a La Mujer Pirata, conocida como Capitán Providence. Trata de enamorarla un marino francés, el eterno “francés” Louis Jourdan, que anda en amores con Debra Paget. Peters tuvo críticas fabulosas, pero sólo manifestó a los críticos que el cine no le agradaba y habría preferido ser maestra en alguna escuela. Este afán por el bajo perfil y su concepción austera de la vida la llevaron a casarse con Howard Hughes. (Nota: como hoy nadie recuerda a nadie, aclaremos que Howard Hughes es el personaje que hace Leonardo Di Caprio –¿recuerdan a Di Caprio?– en ese film de Scorsese llamado El aviador. Un loco como hubo pocos, pero lleno de millones y millones de dólares.) La pasó mal Peters: el tipo era demente y vivía encerrado. Peters habrá pensado a menudo: “Casarse conmigo y vivir encerrado, este tipo no está loco, está peor”. Porque Jean era muy bonita.

En Niágara, donde todo se montó para el lucimiento de Marilyn, ella consigue superarla con sencillez, sin todo ese aparataje que monta la Monroe y todo el final de la película es suyo, ya que la superaba ampliamente como actriz. Si la recuerdan El Rata, en esas escenas de amor con Widmark, con las sombras y las luces del film noir, la cámara de Fuller y el calor y la transpiración recordarán que les gustó mucho. Tanto como en Viva Zapata!. Pero dejó el cine por Hughes, que ni la tocó. Se llenó de dinero para siempre, sin duda. Pero, ¿qué costo tiene el aburrimiento, vivir presa de un pirado irredimible? Mejor hubieras hecho El Regreso de la Mujer Pirata, Jean.

El próximo gran pirata es Robert Newton en La isla del tesoro. Después Newton hace El Pirata Barbanegra, donde se copia a sí mismo. O mejor dicho: construye su impecable caricatura. Tyrone Power se impone con El Cisne Negro junto a Maureen O’Hara. Ella acompaña a un ya más que decadente Flynn en Contra todas las banderas.

Otra pelirroja, Rhonda Fleming, hace a La Rouge, junto a Sterling Hayden, en El Halcón de Oro, una novela de Frank Yerby, best seller de la época (junto a Frank Slaughter). El Capitán Kidd, de 1945, presentaba a Charles Laughton en el protagónico. Luego haría su caricatura en Abbot y Costello contra el Capitán Kidd. Un minúsculo actor clase B hizo El Capitán Pirata en 1952 junto a una chica mexicana tan inexpresiva, tan fría y, sin embargo, uno no ha podido olvidarla: Patricia Medina. Será porque hizo películas que sucedían en Bagdad, con alfombras voladoras y todo. Ya no las hacen más. Ya no vuelan alfombras sobre Bagdad.

Charles Laughton como el Capitán Kidd: después se caricaturizó en Abbott y Costello contra Capitán

Un suceso inolvidable fue El Pirata Hidalgo, con Burt Lancaster. Cierta vez, en la década del ‘80, Luis Puenzo contaba a un grupo de amigos que le habían dicho que Burt Lancaster quería hacer la parte de Ambrose Bierce en Gringo Viejo. El problema, para los productores, es que sabían que tenía serios problemas cardíacos. Le pidieron a Puenzo que fuera a verlo y les diera su opinión. Puenzo nos confesó: “Fui, les hice caso, eran los productores, pero... ¡no se imaginan los nervios que tenía! ¡Ir a ver al actor de El Gatopardo y Novecento!”.

No dijo eso. El respeto reverencial y hasta el temor por Lancaster le venían de la infancia. De aquí que lo que en verdad dijo fue: “¡Ir a ver al Pirata Hidalgo!”.
No al “actor de El Pirata Hidalgo”. Al pirata hidalgo sin más. Así viven los pibes las películas. Para nuestra generación, El Pirata Hidalgo fue decisivo. Algunos críticos de hoy dicen que Lancaster “evolucionó desde piratas hidalgos y westerns hasta Visconti y Bertolucci”. Tonterías. Lancaster estaba tan bien en El Pirata Hidalgo y Veracruz como en Il Gatopardo y Novecento. Y El Pirata Hidalgo la dirigió Robert Siodmak, que luego hizo Los asesinos. Y Veracruz... Robert Aldrich. Que después hizo Bésame mortalmente. Y Ataque. ¿Alguien tiene algo que decir?

En 1986, Roman Polansky hace Piratas con Walter Matthau. Un fracaso absoluto. Polansky llevó el barco de la película al Festival de Cannes. No ganó nada. Al menos no se le hundió el barco. Matthau estaba como siempre: antipático, gruñón, irascible. ¿Quién dijo que podía hacer otra cosa aparte de los villanos que hizo durante la primera parte de su carrera? Se enganchó a Jack Lemmon de la mano de Neil Simon y zafó. Pero nunca me gustó ese tipo. Tampoco a Robert Downey Jr. En Chaplin, haciendo de Chaplin, le preguntan si le gusta Matthau. “No –dice–, demasiado gruñón.” Si lo dijo Chaplin...

La isla del tesoro: Robert Newton como Long John Silver, el papel que fue, es y será suyo.

Hay muchas más. La pirata con Geena Davis, Mattew Modine y Frank Langella. Excelente, pero decidieron hundirla. Arruinó la carrera de Genna Davis. No hay que olvidar El Pirata de Vincente Minnelli con Judy Garland y Gene Kelly. Y La Princesa y el Pirata, de 1943, con Bob Hope y Virginia Mayo. Virginia estaba deliciosa. Y luego las diferentes remakes de La isla del tesoro. Aquí el desafío es hacer el papel de Long John Silver, el gran personaje creado por Robert Louis Stevenson.

Primero lo hizo Wallace Berry. Luego Robert Newton en una versión que permaneció como la definitiva. Luego, en 1982, Orson Welles: muy bien. Y en 1990, para TV, una versión inesperada. Christian Bale (tres años después de El Imperio del Sol) hace el personaje de Jack, el valiente niño. Y Charlton Heston asume a Long John Silver.

Nunca obtuvo mejores críticas. Dirigió Fraser Heston, su hijo. En 1999 surge aún otro veterano para meterse en la piel del Capitán Silver, Jack Palance. No la vi. Pero dicen que Palance está conmovedor. Cómo no. ¿Alguien recuerda cómo muere en Ataque? Pocas veces un actor murió así en la pantalla.

Enrique Silberstein, un notable periodista de los años ‘60, escribió el mejor libro sobre este tema. Se llama: Piratas, corsarios, filibusteros, bucaneros. Lo editó el Centro Editor de América Latina. Atiendan a esto: “Los filibusteros (y los piratas) fueron la cuña que introdujo Inglaterra (o mejor dicho, sus empresarios) para ser los beneficiarios directos de los resultados de los descubrimientos de los españoles y los portugueses (...). Robar a los barcos españoles y transportar esclavos negros era la finalidad de los piratas y de los filibusteros. La ganancia obtenida por ambas actividades fue de una magnitud tal que el capitalismo nació casi solo. La enorme acumulación de capital que se produjo gracias a esas actividades llevó a la revolución industrial, a la creación de las instituciones básicas del capitalismo superior (bancos, bolsa de comercio, acciones, etc.), y al planteo de teorías que luego resultaron básicas en el estudio de la Economía”. Todos sabemos que el sanguinario pirata Morgan fue premiado por el Imperio británico con la gobernación de Jamaica. ¿Saben quién redactó las leyes para que gobernara la isla? John Locke. Que también era un pirata. La parte dura del oficio la delegaba. Lo suyo era la economía, el pensamiento, la fidelidad al Imperio y a su grandeza, que era la de la Civilización. Que no se devaluaba por tener que –a veces–- encarnarse en personajes como Henry Morgan, soldado de su Majestad, viejo erradicador de cabezas, lenguas y manos ajenas.

Y por último. En un episodio de The Kids in the Hall vemos a un joven probándole un zapato a un cliente en una zapatería común, modesta. De pronto nos mira y dice: “¿Oyeron hablar de Fletcher Christian? Fue un hombre de mar que le hizo un motín a su capitán. Un hombre duro, perverso. El capitán Blight. Les amotinó a los marineros de su nave, la Bounty. Después se fue a una isla paradisíaca, llena de bellas nativas. Se hicieron varias películas sobre él. En una lo interpretó Clark Gable. En otra Marlon Brando. En otra Mel Gibson. Pero, ¿saben algo? El pobre se murió a los treinta y siete años. Yo, en cambio, ¡voy a estar aquí hasta los noventa vendiendo zapatos!”.

De Jack Sparrow escribirá seguramente Alfredo García. El le hará justicia. A mí todos los efectos especiales me resultaron desagradables. La chica, esa inglesita Keira Knightley, es tan flaca que cualquier ola sobre cubierta se la lleva. Y tiene una sonrisa que le arruina la cara. En serio: Keira Knightley no puede sonreír. Se frunce toda. Una estrella sin sonrisa no es una estrella. Y Johnny Depp tiene rimmel y delineador y hace unos pequeños gestos que nos dicen: “¿Soy? ¿No soy? ¿Qué soy?”.

Bien, es la ontología débil de los posmodernos. Es la realidad liviana, licuada. Nada es algo definitivamente. Todo es tan frágil que Jack Sparrow puede ser esto o aquello. La época de los imperativos se ha ido para siempre. Ya nadie te dice: “¡Tenés que ser un hombre, hijo mío!”. El padre de Sparrow, al menos, no. Basta de esas ontologías pesadas, rígidas, imperativas. “Hijo, sé un pirata. Ahora, un hombre, eso, elige el modo en que quieras serlo. Las posibilidades son infinitas”. Al morir los imperativos rígidos (¡Sé un hombre!) la libertad se expande, se abre a otras posibilidades, la licuación del Ser permite elegir tantas identidades como las gotas de una lluvia tierna de otoño. Cómo se sorprendería Errol Flynn ante este mundo. Sólo pudo ser una cosa: un alcohólico, un torturado, un perdedor. Son tres cosas, pensándolo bien. O son la misma cara de una sola: el fracaso, pensándolo mal.

Fonte: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-7054-2011-05-23.html (22/05/2011)

Piratería marítima: un drama de secuestros que nace de la desigualdad y la explotación

Jueves 26 may (RV).- El Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes hizo enérgico llamamiento “a los gobiernos y a las organizaciones internacionales para que activen tempestivamente canales oportunos para facilitar el regreso de los marinos secuestrados, sanos y salvos. Igualmente, deben encontrar soluciones a este problema, partiendo de las raíces profundas del fenómeno, como por ejemplo, la desigualdad en la distribución de los bienes entre los país y la explotación de los recursos naturales”.

La declaración del dicasterio nace de las noticias recientes sobre el drama de los marinos secuestrados por piratas, una tragedia que ya, desde el encuentro, en febrero, de los Coordinadores regionales del Apostolado del Mar, revelaba que el fenómeno está en aumento llegando a tocar su punto máximo en 2010, con 445 ataques, 53 barcos secuestrados y 1 181 marítimos capturados. Según la nota, en este año han sido denunciados 214 nuevos episodios, con 26 barcos y 522 marinos actualmente rehenes de los piratas.

Al afirmar que es evidente que el fenómeno tiende a aumentar, el dicasterio para los emigrantes e itinerantes piden además a los navieros que adopten medidas preventivas para garantizar la seguridad no sólo de las naves y de su carga, sino también de los marineros. “En el trágico caso de un secuestro deben tener una actitud de apertura y de sostén para las familias de los secuestrados y garanticen su asistencia inmediata para reducir los efectos traumáticos a largo plazo.

Los encargados de la pastoral del Apostolado del Mar se dirigen a los marineros secuestrados para animarlos a no perder la esperanza de reunirse pronto con sus seres queridos y a permanecer fuertes en la fe, mientras que a sus familiares recomienda frecuentar los Centros Stella Maris donde podrán encontrar un “puerto seguro” de consuelo, asistencia y un faro de esperanza.

Por último, el Pontificio Consejo para la pastoral de los emigrantes e itinerantes exhorta a los piratas a poner fin a sus acciones criminales, a tomar conciencia del gran drama que provoca a los marineros y sus familias y que los traten con respeto y humanidad.

Fonte: http://www.oecumene.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=490687 (26/05/2011)

Condenan a pirata somalí a cadena perpetua en República de Corea

Por Rui Dong

Xinhua. Un pirata somalí fue condenado hoy a pasar el resto de su vida en una prisión surcoreana después de ser declarado culpable de intento de asesinato, de toma de rehenes y de robo marítimo.

El Tribunal de Distrito de Busan impuso la cadena perpetua a Mahomed Arai de 21 años de edad, encontrado culpable de disparar contra Seok Hae-kyun, capitán de un barco de operación surcoreana que fue secuestrado en el Mar Arábigo en enero de este año.
Otros tres piratas que fueron enjuiciados en el primer proceso realizado en la República de Corea contra piratas extranjeros junto con Arai fueron absueltos de cargos de intento de asesinato contra el capitán Seok.

Sin embargo, fueron declarados culpables de intento de asesinato de los tripulantes y de otros siete cargos, incluida piratería. Uno de ellos fue condenado a 15 años de prisión, mientras que a los otros dos se les impusieron 13 años de cárcel.

Los piratas fueron capturados cuando comandos navales surcoreanos tomaron por asalto el barco secuestrado en enero. En la operación ocho piratas murieron y los 21 tripulantes fueron rescatados.

El capitán Seok recibió un disparo durante el rescate y se está recuperando en el hospital luego de ser sometido a múltiples operaciones. La fiscalía había demandado la pena de muerte para Arai y cadena perpetua para los otros tres.

Fonte: http://spanish.china.org.cn/international/txt/2011-05/28/content_22660520.htm (28/05/2011)

Velas negras y calaveras

Contrario a lo que se cree, no existió la “Ley Pirata”; ésas son fantasías demócratas. Los tripulantes de un barco piratón votaban por acuerdos, modos de reparto de lo ganado, jefaturas y decidían quién sería el capitán.

México.- Los piratas están de moda con el estreno este fin de semana en todo el mundo de la saga Piratas del caribe 4. Por otro lado, si usted se encuentra en la necesidad de comprar o vender productos piratas sabe que comete un ilícito y se halla en riesgo de que lo llamen loco o demente si para usted aplica el apelativo pirata. ¿Es justificada la imagen que el mundo tiene de los bucaneros?

Los desheredados de Adán
La raíz del problema fue la repartición del botín. Hallado un Nuevo Mundo con su cauda de riquezas, el pleito original lo provocaron todos aquellos que se quedaron fuera del negocio. Considerando que aparte de Portugal y España nadie en el Viejo Mundo conocía la ruta o el modo de llegar a ese lugar.

Irónico, el rey de Francia comentó: “¿Cómo que han repartido el mundo (…) sin darme mi parte? Que muestren el testamento de Adán, para saber si solamente les dejó a ellos por herederos y señores de aquellas tierras que han tomado entre los dos sin darme nada y que por tal causa es lícito robar y tomar todo lo que se pueda por la mar”. Se entiende entonces que un pirata norafricano de los que roban toneladas de aluminio en gigantescos cargueros frente a las costas de Somalia, un chilango que comercia con devedés clonados o un chino que utiliza el logo del IMSS para su empresa, son todos herederos de la vieja profesión; piratear no es más que apropiarse de lo que no es de uno y si es por las malas, mejor.

Pata de palo, perico y parche
Desde 1493 hasta el 1700 y un poquito más, los piratas, corsarios, filibusteros y bucaneros sentaron sus reales en las aguas de Las Indias Occidentales o West Indies según los ingleses. Es desde estas islas desdeñadas por los católicos como “Islas Inútiles” donde los protestantes emergen como contrabandistas y enemigos de todo aquello que huela a Imperio Español. Contrario a lo que se imagina, el asalto a las naves de La Flota española, en casi dos siglos, no representó el verdadero poderío pirata, siendo sólo cuatro barcos cargados de riquezas los que fueron abordados según consta en documentos de la época. Los holandeses estaban más preocupados por hacer dinero comerciando con sal y la fuerza corso-pirata hizo del negocio del azúcar, el tabaco y el intercambio de esclavos por cueros, carne de res y otros productos su verdadero modo de vida. Las ratas de mar destruyeron y quemaron ciudades hispanas en repetidas ocasiones, sembrando el terror. Campeche, Veracruz, Portobello, Nombre de Dios, Santo Domingo, Cartagena de Indias, Maracaibo, San Juan, Santa Marta y La Habana sufrieron ataques constantes y tuvieron que pagar con lo poco que tenían para que los dejaran en paz, algo así como el modus vivendi de Los Zetas o La Familia michoacana.

Contrario a lo que se cree, no existió la “Ley Pirata”; ésas son fantasías demócratas. Los tripulantes de un barco piratón votaban por acuerdos, modos de reparto de lo ganado, jefaturas y decidían quién sería el capitán. Destituían mandos por mayoría o se amotinaban si sus demandas no eran tomadas en cuenta. Los piratas vivieron al margen del monopolio, fuera de la regla, a veces trabajaban para un rey, una reina o alguna compañía comercial. El mejor postor. En todo caso, islas como Tortuga, Jamaica, Tortola y Gran Bahamas se erigieron como puntos donde los gobernadores se hicieron de la vista gorda frente a los productos, esclavos incluidos, que la gente mercaba en sus puertos. La corrupción estaba a la orden del día. Sitios en los que un buen botín no dura más de veinte días de vida de excesos con prostitutas y alcohol a raudales. Al final, los caminos de la vida no son como ellos pensaban y la venganza llegaba en forma de escorbuto y malaria que mataban más aventureros que la policía imperial.

Los conflictos religiosos son el pan nuestro de cada día. El sol quema y los mosquitos se vuelven insoportables. El ron se bebía hervido y mezclado con manteca o mantequilla. Leyendas como la del “destello verde” (o green flash) no son de película: es un efecto óptico a la puesta del sol mucho menos fantástico, pero discreto y real, muy real. El universo pirata brilla. Si algún miembro de la tripulación se pasa de listo, los castigos pueden ir del encierro y los azotes, a ser clavado por la oreja o la nariz a alguna parte de la nave. Lo peor, ser amarrado y echado por la proa de tal modo que mientras el barco navega el desgraciado traga agua hasta que se le hinchan los pulmones. En casos de faltas graves se le deja a uno en un banco de arena con una pistola, una bala y una botella de ron. Ya será decisión del náufrago darse un balazo o dejarse ahogar por la marea. Es en este mar donde terribles sujetos forjaron sus leyendas: Jack Rackham, Anne Bonny, Mary Read, De Graaf, El Florín, El Olonés, Hendrijks, H. Morgan, Ducasse, Grammont, Francis Drake, Hawkins, Rok Brasiliano, Andrieszoon y Henry Every, entre otros tantos hicieron de este uno de los rincones más oscuros y rentables del mundo.

Mar que se desvaneció
Los piratas siguen entre nosotros, pero corsarios, bucaneros y filibusteros desaparecieron. Una vez quebrantado el dominio español y con las colonias y las posesiones holandesas, inglesas y francesas reconocidas por los grandes poderes europeos, su existencia significaba un peligro para el comercio a gran escala. La eficacia de las marinas reales y sus sofisticados buques de guerra eliminaron a los vendedores de cueros, productores de carne ahumada, ladrones y corsarios que trabajaban con papeles.

Su extinción de las aguas caribeñas, en el primer cuarto del siglo XVIII, dejó un hueco que la imaginación, las leyendas y las películas siguen llenando. Y es que después de todo, la búsqueda de aventuras, huir de los impuestos y las deudas, o como muchos pobres diablos, tan sólo lograr escapar de la suegra y la esposa en casa, siempre sonó tentador. El Caribe, el ideal de una vida sin futuro, peligrosa, vital, idóneo para buscar fortuna y gloria de un solo golpe. Cientos de miles jamás volvieron a sus lugares de origen. La mayoría murió en la pobreza, en la enfermedad, la locura o bajo las flechas envenenadas de los indios. La imagen idílica de una recua de mulas cargadas con piezas de plata y oro enloqueció a Europa. Ahora, con calma, piratéese un poco y verá los fantasmas de barcos de velas negras y calaveras llenos de esclavos africanos deslizándose sobre esa mar oscura al tiempo que el Dios Murciélago chilla y bate el vuelo sobre un cielo saturnal bordado con diamantes, cubriéndolo todo, el sufrimiento y la muerte, la ambición y la miseria, la sangre y la libertad.

Fonte: http://www.milenio.com/node/724677 (22/05/2011)

Los pescadores gallegos secuestrados en Somalia vuelven a casa

Trinidad Jiménez no aclara si se ha pagado un rescate a cambio de la libertad.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Los dos tripulantes del "Vega 5" que los piratas mantenían secuestrados en Somalia desde el 28 de diciembre hasta este sábado llegaron el miércoles a zona segura, después de "una compleja travesía por mar", informó Pescanova, cuya filial mozambiqueña opera el buque. Juan Alfonso Rey y José Alfonso García tenían previsto llegar al aeropuerto de Santiago de Compostela entre las 01.30 horas y las 02.00 horas de este jueves. Trinidad Jiménez, titular de Asuntos Exteriores, se limita a trasladar la "satisfacción" del Ejecutivo y no aclara si hubo que pagar un rescate a cambio de la liberación de los dos marineros.

Después de "una compleja travesía por mar", Juan Alfonso Rey y José Alfonso García llegaron a "zona segura". Los dos gallegos, uno de Muros (A Coruña) y otro de Pontevedra, son el capitán y el contramaestre del "Vega 5". Unos piratas somalíes los secuestraron el 28 de diciembre al Sur de la localidad de Beira (Mozambique). Pescamar los rescató este sábado.

Lo que no se sabe es si hubo que pagar un rescate a cambio de la libertad. Jiménez no lo aclaró; se limitó a decir que la empresa ha sido la encargada de "hacer todas las gestiones". La ministra aprovechó para trasladar la "satisfacción" del Ejecutivo por que los dos gallegos "se encuentren a salvo", pero no entró en detalles.

La responsable de Exteriores alegó que es su homóloga en Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, quien permaneció en contacto con Pescanova. Por tanto, depositó en ella la responsabilidad de hablar del tema.

DE MADRUGADA, EN SANTIAGO
Rey y García tenían previsto llegar a España en la madrugada del miércoles al jueves. En concreto, iban a aterrizar en el aeropuerto de Lavacolla de Santiago de Compostela entre las 01.30 horas y las 02.00 horas, después de estos 137 días de encierro. Aguilar se desplazó a Galicia para recibirlos, informó su gabinete en un comunicado. En nombre del Gobierno, la ministra trasladó su "satisfacción" y felicitó a Pescamar, la filial de Pescanova.

La dirigente también dio las gracias a las familias de los secuestrados, en particular a Dolores y Cecilia, esposas de los dos tripulantes, por "la actitud y la entereza que han mantenido a lo largo de estos meses". La ministra agradeció a los medios de comunicación "la responsabilidad, la seriedad y la prudencia con la que han abordado estos hechos desde el principio".

En el comunicado de Pescanova, la compañía también mencionó a las mujeres de los secuestrados, por su "papel activo y decisivo durante estos meses de duras negociaciones y espera" (...) "Gracias Dolores y Cecilia por vuestra ayuda y paciencia. Gracias Juan Alfonso y José Alfonso por vuestra fuerza, paciencia y resistencia".

Fonte: http://www.diariosigloxxi.com/texto-ep/mostrar/20110518202509/los-pescadores-gallegos-secuestrados-en-somalia-vuelven-a-casa (18/05/2011)

Piratas reais: o problema da exploração comercial de sítios arqueológicos subaquáticos no Brasil.

Imagine um navio repleto de africanos nos mares do Caribe em pleno século 18. Invadido em alto mar, o navio, de negreiro, passa a pirata. Após vagar pela costa das Américas, vem o naufrágio. Parece roteiro de cinema? Pois a história é real. Descoberto em 1984 pelo explorador Barry Clifford na costa norte dos Estados Unidos, a incrível história do navio Whydah é agora contada na exposição Real Pirates (Piratas Reais), em cartaz no Field Museum de Chicago (EUA) e acessível napágina da instituição na internet.

O Whydah era um dos navios negreiros licenciados pela Royal African Company, que controlava praticamente todo o tráfico britânico de escravos para o Caribe no século 18. Ele começou a atuar em 1715 e foi construído com a melhor tecnologia então disponível, o que o fazia especialmente rápido para a sua época. Como todos os navios negreiros daquele tempo, o Whydah também carregava um arsenal de armas destinadas à defesa contra ataques de... piratas.

O aparato de defesa não foi suficiente, no entanto, para que o Whydah resistisse às investidas de Sam Bellamy, talvez o pirata britânico mais bem sucedido do século 18, que aterrorizou com sua tripulação os mares do Caribe. Em 1716, o Whydah deixou o porto livre de Uidá, na África Ocidental, para dar início àquela que seria sua última viagem como navio negreiro. Após deixar 312 africanos escravizados nos mercados de escravos na Jamaica, então colônia britânica, o navio começou sua viagem de retorno pelo Caribe em direção à Inglaterra.

Ao passar pelas Bahamas, o navio começou a ser perseguido por Sam Bellamy. Depois de três dias de fuga e perseguição, o capitão Lawrence Prince rendeu-se. Bellamy e sua tripulação rapidamente transformaram o Whydah em um navio pirata, desfazendo-se de todas as partes da embarcação destinadas ao transporte de escravos. Além disso, o navio ganhou um número extra de dez canhões, além dos 18 que já possuía.

Mas a alegria de Bellamy com a nova estrela de sua frota não duraria muito. No dia 26 de abril de 1717, ao passar pela costa nordeste da América do Norte, o Whydah não resistiu a uma grande tormenta e afundou com um tesouro estimado em quatro toneladas e meia de ouro e prata no porão que antes carregava africanos escravizados. Dos 146 homens que estavam a bordo do Whydah naquela noite, apenas dois se salvaram.

Caça ao tesouro
Essa fortuna ainda estaria embaixo d’água, não fossem as expedições do caçador de tesouros Barry Clifford, que, depois de seis anos de buscas, encontrou o sino com a inscrição “The Whydah Gally 1716”. O objeto foi a pista que faltava para que os vestígios do navio – e do tesouro – fossem encontrados e restaurados.

O achado de Clifford chama a atenção para a importância das expedições de investigação em sítios arqueológicos subaquáticos, que nem sempre abrigam tesouros em forma de moedas de ouro e prata, escondidos nos fundos de rios e mares. A costa brasileira é especialmente rica nesse sentido. Desde o século 16 – e especialmente nos séculos 17 e 18 –, há registros de naufrágios de navios à época denominados piratas. Essa é a parte mais visível do patrimônio cultural subaquático brasileiro.

Esse tema aqui no Brasil, assim como em qualquer parte do mundo, tem grande presença midiática – quem nunca sonhou em encontrar um tesouro como o de Sam Bellamy? No entanto, o investimento em pesquisa na área ainda é desproporcional à riqueza dos sítios arqueológicos. Esse é o discurso de pesquisadores como Gilson Rambelli e Leandro Domingues Duran, dois dos poucos especialistas em arqueologia subaquática no país e membros do Centro de Estudos de Arqueologia Náutica e Subaquática da Universidade Estadual de Campinas (Unicamp).

Piratas subaquáticos?
Para Rambelli, o apelo midiático e o fascínio causado pela ideia da caça ao tesouro são responsáveis por serem os navios naufragados da costa brasileira alvo da cobiça de mergulhadores aventureiros, mais preocupados em desenterrar objetos – para fins comerciais, muitas das vezes – do que em contribuir para a pesquisa científica.

A questão fica ainda mais complicada ao se analisar a legislação brasileira sobre o assunto. No ano de 2001, a Unesco sancionou a “Convenção sobre a proteção do patrimônio cultural subaquático”, cujo artigo 2º diz, expressamente, que o “patrimônio cultural subaquático não será objeto de exploração comercial”. O Brasil não está entre os signatários da Convenção, sob a alegação de já possuir lei própria a respeito.

De fato. Por ter sancionado a Lei Federal 10.166/00 no ano anterior, o Brasil realmente tinha legislação a respeito. Só que a legislação brasileira não proíbe, na prática, a exploração comercial dos achados arqueológicos das águas brasileiras, ao permitir que bens possam ser retirados de embarcações naufragadas por organizações que desenvolvam atividades sem fins científicos e sejam por elas comercializados.

A comunidade científica e acadêmica vem se mobilizando e discutindo o assunto, principalmente através do projeto de lei 45/2008, atualmente em tramitação no Senado Federal. Entre outras questões, o projeto defende que as escavações de sítios arqueológicos submersos sejam submetidas à mesma legislação de licenciamento ambiental (estudos de impacto ambiental) que rege as obras que afetem sítios arqueológicos terrestres.

Falta ainda que o tema mobilize a população e seus representantes no Senado. Afinal, se a situação permanecer como está, a costa brasileira continuará sendo alvo de investidas de piratas à caça de tesouros como o do Whydah. Piratas reais, contemporâneos, que atacam o riquíssimo patrimônio cultural subaquático brasileiro.

SUGESTÕES PARA LEITURA
RAMBELLI, Gilson. Arqueologia até debaixo d’água. São Paulo: Maranta, 2002.
RAMBELLI, Gilson. “Patrimônio Cultural Subaquático da Humanidade: um patrimônio sem fronteiras.” Diálogos, DHI/PPH/UEM, v. 10, n. 3, p. 19-32, 2006.
LIVRO Amarelo: Manifesto Pró-Patrimônio Cultural Subaquático Brasileiro. Campinas: Centro de Estudos de Arqueologia Náutica e Subaquática (CEANS), do Núcleo de Estudos Estratégicos da Universidade Estadual de Campinas (NEE / UNICAMP), 2004.
Página virtual da Unesco – Patrimônio Subaquático Brasileiro
Página virtual da Sociedade de Arqueologia Brasileira
Carta de São Paulo sobre a proteção do patrimônio cultural subaquático”, Revista Internacional de Direito e Cidadania nº 3, fevereiro de 2009.

Keila Grinberg
Instituto Ciência Hoje © 2008

http://www.dhi.uem.br/index.php?option=com_content&task=view&id=1443

quarta-feira, 25 de maio de 2011

Piratas do Caribe: Navegando em Águas Misteriosas (2011)

Por Dalton Delfini Maziero

Assisti ao filme “Piratas do Caribe: Navegando em Águas Misteriosas” neste final de semana. A crítica, de uma forma geral, detestou o filme. Alguns acharam escuro, outros apontaram falta de ritmo, falta de batalhas navais. Muitos alegam ser “Mais do Mesmo”...O que achei ótimo! Mais do mesmo é tudo que nós precisamos para nos divertirmos como antes! E Piratas do Caribe 4 é exatamente isso: mais uma boa dose de pura diversão!

Levar o filme – qualquer um deles – a sério é uma insanidade. A franquia veio com uma proposta clara de humor, ação e diversão. A nova aventura, com enredo mais simples (devo dizer, objetivo?) e menos efeitos especiais, aposta nas piadas pontuais, em novos personagens e em cenários inusitados. A sequência das sereias e do navio do espanhol Ponce de León são marcantes. Mesmo com boa parte do filme em terra firme – sim, existem poucas tomadas e batalhas no mar – o diretor Rob Marshall consegue imprimir bom ritmo a aventura.
Novos e velhos personagens também desfilam pelo filme. Barbossa (Geoffrey Rush) surpreende mais uma vez, e já se torna quase tão importante quanto Jack Sparrow. Barba Negra (Ian McShane) exibe um dos rostos mais marcantes que já vi nos últimos tempos! Sua caracterização ficou excelente para o mundo do cinema...e igualmente mentirosa para o mundo real! Na vida real, Barba Negra (Edward Teach) foi um homem de quase 2 metros de altura. Não possuía dotes “mágicos”, não comandava zumbis e nem de longe tinha um navio como aquele apresentado. Entendam sua imagem como uma brincadeira irresponsável. A única verdade em sua criação para o cinema foram as “fumarolas” existentes em sua longa barba, apresentadas discretamente em sua primeira aparição. Penélope Cruz - maravilhosa como sempre - convenhamos, está em um papelzinho bem meia boca. Descartável eu diria. Jack Sparrow nesse episódio chega a ser quase um coadjuvante em algumas partes do filme. Mas da mesma forma, cristaliza-se como um dos personagens mais marcantes da história do cinema. Uma imagem tão forte e icônica quanto à de Indiana Jones ou Darth Vader.
Talvez a grande diferença deste para o anterior seja o abandono do exagero. Um filme mais simples em todos os sentidos, enxuto, onde o espírito da pirataria é resgatado de forma sincera. Os piratas roubam e são traiçoeiros a todo o momento. Existem claro, críticas sinceras ao filme. O enredo apresenta buracos e falhas. Barba Negra surge do nada, sem explicações sobre sua origem e poderes paranormais.
Vale a pena mencionar ainda, a boa trilha sonora, que desta vez ganhou elementos de música espanhola! Ficou incrível! Ah...claro! Não saia antes de terminar os créditos finais. Existe uma cena surpresa que já indica uma possível situação para o próximo filme.

Agora, é esperar pelo quinto filme da franquia.

ESPECIAL WHYDAH

Pessoal,

Fiz um mini-especial sobre a descoberta de um legítimo navio pirata, chamado WHYDAH. Notem que as datas das matérias são de 2007. Quem não conhece, vale a pena ficar sabendo!

O WHYDAH: DE NAVIO NEGREIRO A NAVIO PIRATA

ESPECIAL WHYDAH

O Whydah foi construído em Londres em 1715 para ser um navio negreiro. Foi especialmente projetado para transportar seres humanos que seriam capturados na África e vendidos para trabalhar como escravos nas colônias do "Novo Mundo".

Durante os primeiros 25 anos do século 18, os comerciantes europeus de escravos negociaram mais de 6 milhões de africanos usando navios como o Whydah no Atlântico. O Whydah recebeu este nome em referência à cidade de Ouidah - um porto tristemente célebre pela escravidão na costa oeste da África.

O comerciante de escravos e capitão do Whydah, Lawrence Prince, estava em meio a um percurso de 8 mil quilômetros de viagem, com aproximadamente 500 escravos que levava da África para as colônias do Caribe e da América, quando foi capturado pelo pirata Black Sam Bellamy e sua tripulação.

No seu apogeu, o Whydah chegou a ser um dos mais navios mais bem cotados entre os que circulavam pelo Caribe. Era uma galera de três mastros que pesava 300 toneladas, equipado com 28 canhões poderosos e capaz de atingir até 13 nós de velocidade.

Em abril de 1717, o Whydah - um navio pirata de 28 canhões - lutou contra uma tempestade com ventos fortes e ondas de 10 metros de altura antes de bater em um banco de areia de frente para a costa nordeste dos Estados Unidos, o que causou seu naufrágio. Morreram mais de 140 piratas. Foram espalhadas pelo mar mercadorias de um valor incalculável, armas e milhões em moedas da época.

Em março de 1717, Black Sam Bellamy percebeu que cruzaria com o poderoso Whydah na terceira parte do triângulo da sua viagem de volta para a Europa. Decidiu então caçar a embarcação e capturá-la, com toda a sua carga.

O assalto ao Whydah foi um plano muito bem ensaiado e executado com precisão militar. A perseguição durou três dias, durante os quais Black Sam Bellamy e sua gangue de marinheiros observaram o Whydah para contar a tripulação e saber quantos membros estavam armados.

Lawrence Prince, capitão do Whydah, deu apenas um tiro em sinal de retaliação antes de se render.

O ataque e a captura do Whydah foram um das maiores assaltos da história. Especialistas estimam que o tesouro a bordo do navio era de cerca de 4,5 toneladas em ouro e prata. Cada pirata do Whydah teria recebido em torno de 6 quilos.

SOBRE SAM BLACK BELLAMY

Black Sam Bellamy foi um dos mais famosos e bem-sucedidos capitães durante a era de ouro da pirataria. Ele ganhou o título de Príncipe dos Piratas devido ao tratamento generoso que dava aos prisioneiros.

Black Sam Bellamy se apaixonou por Maria Hallet quando tinha pouco mais de 20 anos. Os pais dela, rigorosos e religiosos, não aprovaram o pretendente de condição social humilde. Em julho de 1715, uma frota de galeões espanhóis naufragou na costa da Flórida e Black Sam Bellamy decidiu ir em busca da carga para conseguir os recursos financeiros necessários para pedir a mão de Maria Hallet em casamento. Mas não encontrou nenhum tesouro. Para não voltar de mãos vazias, Black Sam Bellamy entrou para o mundo da pirataria.

Black Sam Bellamy era muito mencionado porque não usava a tradicional peruca branca da época. Ele amarrava para trás seu cabelo preto e comprido.

Black Sam Bellamy fez parte da tripulação do navio de Benjamin Hornigold - um velho bucaneiro que se negou a atacar embarcações do seu país natal, a Grã-Bretanha - e rapidamente subiu na hierarquia até ocupar o lugar de Hornigold dando um golpe pacífico.

Em menos de um ano, Black Sam Bellamy liderou a captura de mais de 50 navios, um desempenho notável para a época.

Fonte: http://www.natgeo.com.br/especiais/o-cacador-de-piratas/whydah-e-bellamy.asp

Sobre Barry Clifford

Barry Clifford nasceu em 1945 em Cape Cod, onde passou a infância. Formou-se no Western State College, do Colorado, em 1969, em História e Sociologia. Foi professor e treinador de futebol antes de abrir sua empresa de mergulho e caça a tesouros na metade da década de 70. Clifford participou de construções subaquáticas, controle de exploração de petróleo, contratos de resgate e recuperação de navios.

Em 1984, Clifford ganhou reputação internacional quando ele e sua equipe encontraram o primeiro navio pirata naufragado que pôde ser comprovado: o Whydah, na costa de Cape Cod. Desde então, ele tem levado muitos mergulhadores a rastrear o mundo aquático, e é respeitado como um dos maiores especialistas em arqueologia subaquática.

Barry diz que sua busca pelo Whydah levou 15 anos, contando desde suas primeiras lembranças de histórias inspiradoras contada por um tio sobre "navios piratas afundados aqui pertinho" até o momento em que ele resgatou o sino do navio. Essa peça é a prova da identidade desse tesouro incalculável.

Barry escreveu vários livros sobre suas "aventuras", entre eles "The Pirate Prince: Discovering the Priceless Treasures of the Sunken Ship Whydah" ("O príncipe pirata: descobrindo o incalculável tesouro do navio afundado Whydah") e "Expedition Whydah: The Story of the World's First Excavation of a Pirate Treasure Ship and the Man Who Found Her" ("Expedição Whydah: a história da primeira escavação de um navio pirata valioso e do homem que o encontrou"), documentando suas experiências com o Whydah.

PINGUE-PONGUE COM BARRY CLIFFORD
- Você ficou mais de duas décadas escavando o Whydah na costa nordeste dos EUA. Quais foram os objetos mais interessantes ou surpreendentes encontrados?

- Símbolos secretos gravados em pratos de estanho, como o símbolo Free Mason (o símbolo mais antigo já descoberto).

- Uma ampulheta gravada em uma colher de estanho. A caveira e os ossos com a ampulheta eram os símbolos usados na bandeira de um dos piratas mais famosos da história.

- A inscrição " te ye ba" em um anel de ouro.

- Escritos e desenhos: a frase "Death if I loose thee" ("eu morro se perder você"); duas tartarugas das Ilhas Virgens Britânicas, uma macho e outra fêmea, suspensas sobre um volume de água com um ramo de oliva entre elas. Acredita-se que são símbolos de "amor perdido".

- Nossa coleção de mais de 400 peças de ouro de Akan. A mais antiga coleção desse tipo que já foi possível datar.

- O sino do navio com a inscrição "The Whydah Galley 1716". Esta foi a "prova definitiva" de que encontramos o Whydah.

- O que acontece com um objeto depois que ele é encontrado e devidamente restaurado?

- Nós o guardamos para exposições.

- Depois de filmar "O Caçador de Piratas", você descobriu alguma nova pista que leve ao tesouro de Black Sam Bellamy?

- Sim. Nós localizamos materiais que somam cerca de 12 toneladas exatamente onde nós começamos há 25 anos, mas cerca de 300 metros abaixo da areia. Descobrimos o que acreditamos que pode ser uma parte central do navio onde se escondia o tesouro.

- O que acontecerá com o tesouro de Black Sam quando você o encontrar?

- A coleção será toda reunida e preparada para ficar em exposição contínua para o público.

- Quais foram os principais desafios durante a escavação do Whydah?

- O clima, ventos do leste, a profundidade da areia e o financiamento deste trabalho.

- Existe algum outro navio pirata que você espera encontrar e escavar além do Whydah?

- Nós acreditamos ter encontrado o Adventure Galley off Madagascar do Capitão Kidd, e estamos planejando voltar lá. E também queremos continuar trabalhando na esquadra do Capitão Morgan, perdida no Haiti.

Fonte: http://www.natgeo.com.br/especiais/o-cacador-de-piratas/barry-clifford.asp

VIDEOS

The Whydah
pirate ship treasure found recently



Pirate Treasure Hunters


Pirate Ship Wreck Uncovered


Cannons from Whydah unearthed!


Pirates – Whydah


Pirate Ship Discovery


KSDK Real Pirates TV Special Part 1 of 3


KSDK Real Pirates TV Special Part 2 of 3


KSDK Real Pirates TV Special Part 3 of 3

Naufrágio nos EUA pode esconder tesouro

ESPECIAL WHYDAH

Peça encontrada é do navio Whydah, que afundou durante uma tempestade em 1717.Os exploradores acreditam que há 5 toneladas de ouro e de prata escondidas.

Do 'New York Times'.

Foto: O explorador Barry Clifford (no centro da foto), com material retirado de um navio pirata naufragado (Foto: Jodi Hilton/NYT)

Coberto por crustáceos e por muita ferrugem, um bloco de metal fundido do tamanho de um pequeno carro foi içado na semana passada no píer MacMillan, no leste dos Estados Unidos. O cheiro de maresia foi sentido pelas duas dúzias de pessoas que se reuniram para ver a peça de 5.500 quilos ser retirada do mar. Em determinado momento, um caranguejo saiu correndo de baixo do objeto, que ficou submerso por 290 anos.

Apesar de não ter a aparência de um tesouro comum, para o explorador submarino Barry Clifford, que passou cerca de 25 anos resgatando restos do navio pirata Whydah, conhecido como Black Sam, a descoberta é, sim, uma preciosidade. Além de ajudar nas pesquisas históricas sobre a vida dos piratas, ela pode ser o melhor indício da localização das mais de cinco toneladas de ouro e prata que o navio supostamente carregava.

Clifford achou um pedaço do casco da embarcação em 1998 e tinha certeza de que estava perto da mina de ouro. Nove anos se passaram e ela não foi encontrada.
Mas, após esta descoberta, o explorador disse crer que a pilhagem está por perto, bem abaixo do banco de areia. Como os tesouros e canhões eram extremamente pesados, eles provavelmente estão próximos entre si. "Não há outro lugar para eles terem ido a não ser para baixo", disse ele.

Acredita-se que o objeto contenha pelo menos sete canhões de ferro. O conteúdo exato será determinado por meio de raios-X nas próximas semanas, mas a expectativa de Clifford é de que ele contenha moedas, armas e talvez ossadas, como ocorreu em outros navios.

Vida de pirata
Charles R. Ewen, professor de arqueologia da East Carolina University e co-editor de "X Marks the Spot: The Archaeology of Piracy", disse que qualquer novidade relacionada ao Whydah é significativa, já que ele foi o único navio pirata "encontrado inequivocadamente" e oferece pistas sobre a vida de seus tripulantes.

"Ele afundou com tudo dentro", disse Ewen. "Por isso o material encontrado é muito bom comparado ao de outros navios. É muito importante para a história e para a compreensão do que era de fato ser um pirata, ao contrário do que mostra Johnny Depp", afirma ele, numa referência ao ator americano que protagonizou a série de filmes "Piratas do Caribe".

Fonte: http://g1.globo.com/Noticias/Mundo/0,,MUL84890-5602,00.html (08/08/2007)

Muestran por primera vez los tesoros hundidos del barco pirata Whydah

ESPECIAL WHYDAH

El Whydah fue capitaneado por el famoso pirata "Black Sam" Bellamy
Hundido en 1717 en Cape Cod, Massachusetts, sus restos fueron encontrados 300 años después.


En 1716 el Whydah Gally, un bello buque velero, fue construido para el comercio de esclavos. Equipado con grilletes en los que encadenar a los aterrorizados hombres y cargado con barras de hierro y caracolas para su uso como moneda, transportó a cientos si no miles de esclavos. Sin embargo, este no es el final de la historia de la famosa nave. En el Museo de la Ciencia y Naturaleza de Denver una exposición muestra cómo la nave pasó a ser apresada por piratas y fue comandada por uno de los más famosos piratas de la historia, "Black Sam" Bellamy, hasta que se perdió en el mar y fue finalmente redescubierta.

En febrero de 1717, el capitán Pierce del Whydah fue perseguido en los cálidos vientos del Caribe durante tres días por Bellamy. Bellamy tenía fama de mostrar misericordia a los que capturaba y, por suerte para Pierce, esta vez fue más misericordioso: Decidió que haría del Whydah un gran buque insignia, por lo que dio a Pierce uno de los barcos que le persiguieron y 20 piezas de plata. Equipada con 28 cañones y una tripulación de 150 hombres, estaba listo para tomar su lugar en la historia como un barco pirata.

Bellamy y su tripulación pasaron de costa a costa, asaltando y saqueando a otros buques en el camino, hasta que el Whydah terminó en una violenta tormenta en la costa de Cape Cod. Se dividen las ideas sobre si la tripulación tomó este rumbo a propósito o si se perdieron. Lo que es cierto, sin embargo, es que en la noche fría y ventosa del 26 de abril de 1717, el Whydah golpeó contra un banco de arena y se rompió. De acuerdo con National Geographic: "Cuando una ola gigante rodó sobre él, sus cañones cayeron de sus monturas, rompiendo las cubiertas con las balas de cañón y toneles de hierro y clavos. Por último, la nave se partió en dos, dividiéndose la proa de la popa y su contenido derramado por el fondo marino. "De los pocos piratas que sobrevivieron, seis fueron ahorcados y tres fueron absueltos, mientras que Bellamy murió en el naufragio.

Al naufragio llegaron desde saqueadores a salvadores no oficiales designados por el gobernador para tratar de salvar lo que pudiesen del tesoro, pero se encontró muy poco. Según un artículo en la Wikipedia: "El barco llevaba casi de cuatro y media a cinco toneladas de plata, oro, polvo de oro y joyas, que había sido dividido en partes iguales en 180 bolsas de cincuenta libras, y se almacenaban en cajas bajo la cubierta de la nave. "Sin embargo, aún así, el tesoro se mantuvo oculto a todos hasta que fue descubierto por Barry Clifford casi 300 años después.

Barry Clifford es un explorador submarino arqueológico que ha pasado su vida buscando y encontrando restos de naufragios. En el caso del Whydah, se basó en gran medida en los mapas que el asistente del gobernador había hecho de los restos en aquel momento para determinar la zona de búsqueda. Al manejar algunas de las monedas de oro que había descubierto, Clifford habría dicho: "Mira, la última vez que un ser humano tocó estas monedas, estaban a cargo de un pirata, o se utilizaron para comprar vidas humanas".

Desde 1984, Clifford ha recuperado más de 200.000 piezas, entre ellas el hueso del peroné de un niño que se cree es John King (un niño que voluntariamente se unió al barco pirata cuando fue originalmente capturado). También encontró la campana del barco, que lleva la inscripción, "The Gally Whydah 1716", convirtiéndose en el primer barco pirata identificado fuera de toda duda.

Entre lo encontrado en el mar había toda clase de objetos personales: desde hebillas de cinturones a prendedores de gemelos y alzacuellos, que demuestran que los piratas no eran sólo hombres rudos con camisas sin cuello, los hombres eran, como se decía en un escrito, "casi dandys". La fuente relacionada con este estilo de vestir era una forma de rebelión contra la sencillez de los puritanos de la época. Incluso las pistolas de los hombres fueron conservadas maravillosamente.

El buceo del tesoro del Whydah no ha sido sólo una cuestión de raspar un poco de arena y recoger el botín. Muchos artículos estaban incrustados en concreciones, un conglomerado de rocas, que deben mantenerse húmedas o el tesoro podría perderse para siempre. La tecnología utilizada en la recuperación y la limpieza de los artículos ha incluido radiografías y escáneres submarinos CT.

Se está trabajando para encontrar más tesoros y conducir a un mejor conocimiento de la vida de los piratas. Si pasas por Denver, tienes la exposición total a partir del 4 de marzo de 2011, y si no puedes asistir, hay mucho más sobre esta increíble historia del barco pirata, la vida de los piratas, el descubrimiento de los restos del naufragio y más en el sitio web la exposición : Piratas reales

Fonte: http://www.sensaciones.org/forsensa/showthread.php?14339-Muestran-por-primera-vez-los-tesoros-hundidos-del-barco-pirata-Whydah (21/02/2011)

Explorador faz novas descobertas em navio pirata

ESPECIAL WHYDAH

Por Katie Zezima

Barry Clifford retira objetos de navio pirata afundado

No que tange a tesouros de piratas, não parece grande coisa. A massa de metal negro e disforme tem o tamanho de um carro pequeno e mostra manchas de ferrugem e camadas de moluscos. O cheiro é de maré baixa, e em determinado momento da manhã de terça-feira um caranguejo saiu correndo debaixo dos destroços.

Mas para Barry Clifford, explorador submarino, e para as cerca de 25 pessoas que estavam reunidas no MacMillan Pier, em Provincetown, para ver os destroços removidos do oceano depois de 290 anos, o objeto é um tesouro, uma prova tangível do folclore sobre os piratas. "Vejam um pedaço de vidro", disse Clifford, animado, enquanto esquadrinhava o objeto, exposto sobre a caçamba de uma picape.

"Aposto que é uma garrafa de rum", disse Nelson Disco, de Merrimack, New Hampshre, que estava de férias na cidade e parou para assistir ao espetáculo. Clifford tem cerca de 25 anos de experiência na busca e recuperação de restos do Whydah, um navio pirata capitaneado por Samuel Bellamy, conhecido como Black Sam.

O navio afundou ao largo da costa de Massachusetts, perto de Wellfleet, em abril de 1717, como resultado de uma tempestade. A massa de destroços, com peso aproximado de 5,5 t, é considerada como parte do navio e aparenta conter pelo menos sete canhões de ferro.

Clifford e sua equipe a recuperaram por sob uma camada de 10 m de areia, na semana passada. Os canhões se deformaram e formaram uma espécie de carapaça, que provavelmente preserva numerosos artefatos. O conteúdo exato será determinado por raios X nas próximas semanas, mas Clifford espera que a massa contenha armas, moedas e talvez ossos humanos, como foi o caso em porções do navio naufragado recuperadas anteriormente.

"Essa é a maior porção dos destroços que conseguimos recuperar em 25 anos", disse Clifford. E ela também pode servir como a melhor pista, até o momento, sobre a localização das 5 t de ouro e prata que o navio supostamente transportava quando naufragou. Clifford localizou um pedaço do casco do navio em 1998, e estava certo de que não demoraria a encontrar a carga preciosa.

Nove anos mais tarde, o objetivo ainda não foi realizado, mas o explorador diz que a recente descoberta o leva a acreditar que a carga preciosa esteja próxima, soterrada sob uma camada de areia acumulada. Porque o tesouro e os canhões eram pesados, Clifford acredita que é provável que tenham afundado perto uns dos outros. "O único lugar para o qual podiam ter ido é para baixo".

Charles Ewen, professor de arqueologia na Universidade do Leste da Carolina e co-editor de um livro sobre arqueologia de navios e postos piratas, disse que qualquer novidade encontrada quanto ao Whydah seria importante, porque ele é o único navio pirata que foi "localizado inequivocamente", e oferece pistas sobre a vida dos piratas.

"O navio afundou com tudo a bordo", diz Ewen, "de modo que o material que se poderia encontrar é bom, comparado ao de outros navios. Seria muito importante em termos históricos e para mostrar a vida real de um pirata, em contraste com Johnny Depp". Clifford diz que sua equipe continuará trabalhando. As descobertas dele são confirmadas pela National Geographic Society, que organizou uma exposição itinerante de artefatos do Whydah. Há mais material exposto no museu de Clifford em Provincetown.

Embora o ouro e a prata possam estar ainda mais fundo, Clifford acredita que já extraiu riquezas do mar. "Isso é História, e as pessoas estão aprendendo", ele afirmou. "Cada artefato recuperado é um tesouro".

Tradução: Paulo Eduardo Migliacci ME
The New York Times

Fonte: http://noticias.terra.com.br/jornais/interna/0,,OI1817182-EI8255,00.html (08/08/2007)

Se declaran culpables, 3 piratas somalíes en EEUU

POR BROCK VERGAKIS
THE ASSOCIATED PRESS

NORFOLK, Virginia, EE.UU. -- Tres hombres somalíes se declararon el viernes culpables de piratería por participar en la interceptación de un yate, y dieron la descripción más detallada a la fecha sobre lo ocurrido en los días que antecedieron a un tiroteo en el que perecieron los cuatro estadounidenses que iban a bordo de la embarcación.

Durante las audiencias en una corte federal, dos de los hombres se declararon culpables también de tomar rehenes en actos que provocaron sus muertes. Los somalíes eran considerados líderes entre la tripulación. Uno de ellos habría sido el comandante de la embarcación pirata cuando zarpó de Somalia y el otro se habría encargado de negociar a bordo de un buque de la Armada estadounidense.

Cada uno de los tres hombres podría enfrentar cadena perpetua inconmutable, aunque todos han alcanzado acuerdos con los fiscales, lo que les permitiría recibir sentencias menores y ser eventualmente deportados a Somalia.

Se espera que ayuden a que los fiscales sustenten sus acusaciones contra los tres sujetos sospechosos de matar a los estadounidenses, y contra un negociador que tiene su base en Somalia y a quien se considera el pirata de mayor rango al que haya capturado Estados Unidos.

"La piratería moderna no es cuestión de espadas ni de relatos épicos, sino de robos y asesinatos a sangre fría en el mar", dijo la subdirectora interina del FBI, Janice K. Fedarcyk, en un comunicado. "El FBI sigue decidido a lograr que los piratas sean llevados ante la justicia".

Los hombres que se declararon culpables figuran entre 15 que han sido acusados por el secuestro del yate Quest, realizado en febrero. Otros ocho presentarían sus declaraciones en audiencias la semana próxima.

Fonte: http://www.elnuevoherald.com/2011/05/20/945119/se-declaran-culpables-3-piratas.html (20/05/2011)

Una de piratas

La actualidad africana pasa por el ya familiar aletargamiento del cruel episodio de guerra civil que sufre Libia; el silencio egipcio-tunecino, y aquí en España, por los supuestos pagos de los rescates del Alakrana, y ahora el Vega 5. Somalia es cualquier cosa menos lo que se entiende por un Estado; un secarral regido por clanes y facciones que se autoproclaman independientes; sociedades que en su cepa costera han descubierto el lucrativo negocio que supone secuestrar buques mercantes; resucitando el añejo oficio del pillaje en la mar.

La costa somalí es una de las encrucijadas de las derrotas oceánicas. Esquina donde confluye el tráfico procedente del Mar Rojo vía Suez, con la gran arteria que nutre la economía occidental bajo el incesante suero en forma de buques tanque procedentes del Golfo Pérsico. El despliegue naval de la comunidad internacional contra la piratería, para establecer un corredor que asegure la navegación hacia Bab Al-Mandab, esconde evitar repetir las dolorosas lecciones que supusieron para la economía los cierres de Suez. Bloqueo que alargó y encareció el viaje del crudo a través del Cabo de Buena Esperanza. Y es que algunos armadores empiezan a optar por una derrota más larga antes que ver su buque secuestrado. El acceso al Mar Rojo es un vaso comunicante especialmente sensible para la economía mundial; no dejando de tener gracia que la desesperada acción de unos descamisados pudiera repercutir en los parqués. Estoy lejos, más si cabe habiendo vidas de por medio, de pretender entrar en debates relativos a si un Estado de derecho se debe plegar ante la extorsión en forma de secuestro por parte de unos infelices. He tenido el privilegio de comprobar cómo las costas africanas son un reguero de pesqueros españoles. De forma general, una flota de cascarones o candrais, que en buena medida no respetan veda biológica alguna; sirvan de ejemplo los armadores andaluces y gallegos que esquilman las pesquerías angoleñas, reembalando ma-risco africano bajo la denominación de origen autonómica; los atuneros vascos que arrían la enseña nacional, sustituyéndola por una ikurriña, o una banderola del Athlétic; por no hablar del costillar de cuadernas y cascos abandonados en esa infinita playa que va desde Nouadhibou hasta Ciudad del Cabo; de aquellos tratantes vigueses que ansiosos esperaban su cargamento de aleta de tiburón mozambiqueño para aliñar la sopa de la vergüenza; ¿cómo se explica que las empresas españolas del sector resuelvan lo que es competencia del Ministerio de Asuntos Exteriores en África?; de cómo Pescano… va camino de no dejar una merluza en Namibia; o cómo en Durban, los patrones españoles se los rifan los armadores chinos porque son los únicos sinvergüenzas que osan violar la estricta legislación australiana. Bajo esta pandorga de espinas y raspas, y a riesgo de revertizar mi lenguaje, ni pretendo ni pienso justificar los secuestros de unos patrones de la pesca en su mayoría millonarios, a manos de los piratillas del Cuerno de Africa. Mi denuncia, más allá del fugaz recorrido por el historial delictivo de la pesca española, se centra [una vez más] en el vacío de la política nacional hacia África. Inglaterra heredó la mar española y con ella sus asuntos. Razón que no justifica que buena parte del rescate del Alakrana se haya gestionado por medio de un despacho de la city londinense; escenificando ya no sólo la reconocida incapacidad de nuestros ministros de exteriores [antes Moratinos y ahora La Trini], sino su vergonzoso silencio ante un extraño pago; naturalmente tramitado bajo un bufete de un país que intencionadamente no forma parte de la política fiscal comunitaria. Episodios tan desgraciados como el acontecido desnudan nuestra canija política hacia África; debiendo siempre suplicar a Londres o París que nos solucionen la papeleta de turno. Y es que los clanes de Mogadiscio cotizan en la city; sustituyendo su kalashnikov por un datáfono, sabedores que la VISA Moncloa paga de inmediato.

* Centro de Estudios Africanos de la ULL
cuadernosdeafrica@gmail.com

Fonte: http://www.diariodeavisos.com/2011/05/21/opinion/una-de-piratas/ (21/05/2011)

sábado, 21 de maio de 2011

Pirataria no "ESTADINHO"

Pessoal!

A jornalista Aryane Cararo - do "Estadinho", Jornal O Estado de São Paulo - me procurou semana passada para uma entrevista. O objetivo era juntar informações para montar uma matéria especial sobre piratas, voltada às crianças.

O resultado ficou MUITO BOM!!!! Ela transformou as informações históricas em uma matéria leve e desenvolveu um JOGO DE CARTAS com piratas para a criançada se divertir.

Quem puder ver, a matéria saiu nas bancas hoje (21/05/2011) em papel. Para quem quiser ver a edição on-line, acesse: http://blogs.estadao.com.br/estadinho/

sexta-feira, 20 de maio de 2011

Novo Piratas do Caribe estreia nesta sexta-feira

Franquia corrige a rota em seu quarto título, Navegando em Águas Misteriosas.

Marcelo Perrone | marcelo.perrone@zerohora.com.br

Espremer à última gota uma fórmula lucrativa nas bilheterias nunca foi motivo de vergonha em Hollywood. Pelo contrário. É o que ajuda a manter no verde o fluxo de caixa nesses tempos em que a indústria cinematográfica centra cada vez mais o foco – e assim regula sua linha de produção – nas plateias juvenis.

A franquia Piratas do Caribe chega ao seu quarto título mostrando mais do mesmo, mas com ajustes na rota que fazem o programa não ser a total perda de tempo e dinheiro que se costuma ver em investidas do tipo.

Em cartaz a partir desta sexta, Piratas do Caribe – Navegando em Águas Misteriosas tem um novo timoneiro. O diretor Rob Marshall (dos musicais Chicago e Nine) assumiu o lugar de Gore Verbinski, responsável pelos três primeiros longas da série, que faturaram, apenas nas bilheterias dos cinemas, US$ 2,6 bilhões. São números que chancelam o otimismo da Disney com o sucesso que tem matriz numa atração de seus parques de diversão e que, tudo indica, terá novos capítulos.

– Não é pelo dinheiro. Fazemos pelas pessoas. Enquanto elas me quiserem, estarei lá – garantiu o ator Johnny Depp na badalada sessão especial do filme no Festival de Cannes, semana passada.

E o fato de Depp topar encarnar mais vezes o pirata fanfarrão Jack Sparrow é a esperança da Disney em manter a caixa registradora tilintando, pois o ator é a alma e o coração de Piratas do Caribe. Vê-lo novamente em cena, com visual e trejeitos inspirados no veterano guitarrista Keith Richards – que faz nova e ainda mais divertida participação como o pai do pirata sem noção –, é, no fim das contas, o grande atrativo de Navegando em Águas Misteriosas. Desde sua entrada em cena em A Maldição do Pérola Negra (2003), Sparrow tem lugar na galeria de tipos memoráveis do cinema.

O quarto filme transcorre em ritmo de gincana frenética. Sparrow ressurge na Londres do século 18 e tem em mãos um mapa indicando a localização da mítica Fonte da Juventude, que teria sido encontrada pelo explorador espanhol Ponce de León nos anos 1500. Sem barco e sem tripulação, ele se vê forçado a embarcar no navio comandado por uma rancorosa ex-amante, Angélica (vivida pela espanhola Penélope Cruz). Ela é filha do temido pirata Barba Negra (Ian McShane), que está a bordo com seus marujos zumbis. Mas rumo à Fonte da Juventude singram pelos sete mares também o capitão Hector Barbossa (Geoffrey Rush), o velho inimigo de Sparrow, agora em missão oficial a serviço da coroa britânica, e a poderosa Armada Espanhola, que se julga legítima guardiã da fonte mágica. O humor pândego sublinhado por Marshall, o encanto magnético de Depp e o talento do ótimo elenco de apoio garantem a atenção a uma trama bem menos confusa que o dos dois títulos anteriores.

Se a direção de Marshall e o reforço caliente de Penélope Cruz injetam sangue novo na franquia, outra novidade anunciada não mostra a que veio. A Disney informa que Navegando em Águas Misteriosas foi filmado em 3D, e não posteriormente convertido ao formato, recurso picareta que muitas produções estão aplicando para engrossar o faturamento por conta dos ingressos mais caros. Mas o 3D aqui não traz ganho nenhum ao impacto visual do filme, tampouco se justifica, afora se mostrar forçado em uma ou outra cena que "salta aos olhos". O que é bom. Prescindir dessa gambiarra tecnológica para entreter o espectador é sinal de que a franquia ainda tem fôlego para se manter à tona.

Fonte: http://zerohora.clicrbs.com.br/zerohora/jsp/default.jsp?uf=1&local=1§ion=Segundo%20Caderno&newsID=a3316940.xml (20/05/2011)

Piratas do Caribe: Navegando em Águas Misteriosas

Dirigido por Rob Marshall. Com: Johnny Depp, Penélope Cruz, Geoffrey Rush, Ian McShane, Kevin McNally, Sam Claflin, Astrid Berges-Frisbey, Stephen Graham, Richard Griffiths, Judi Dench, Gemma Ward e Keith Richards.

Por Pablo Villaça

Foi com certa surpresa que reparei, durante os créditos finais de Piratas do Caribe: Navegando em Águas Misteriosas, os nomes de profissionais encarregados de treinar o elenco em “nado sincronizado” – algo que, imagino, tenha sido utilizado nas seqüências envolvendo sereias. A “surpresa” e o “imagino” da frase anterior, aliás, têm origem no fato de que esta suposta coreografia indicada nos créditos jamais é claramente observada no filme, num indício preocupante de que a direção capenga de Rob Marshall, visualmente poluída e entediante, desperdiçou até mesmo os recursos previstos pela produção.

Sugerido por um livro de Tim Powers, o roteiro da dupla Ted Elliott e Terry Rossio, responsável pela trilogia original, desta vez descarta vários dos personagens vistos anteriormente (incluindo aqueles vividos por Orlando Bloom e Keira Knightley) com o objetivo de reiniciar a franquia a partir de novas aventuras e figuras míticas. Usando como base da trama a lendária Fonte da Juventude perseguida por Ponce de León, Piratas 4 traz ingleses, espanhóis e piratas numa corrida em busca das lendárias águas rejuvenescedoras – entre estes últimos, o capitão Jack Sparrow (Depp), que, a bordo do barco comandado pelo cruel Barbanegra (McShane), lida também com a ex-amante Angelica (Cruz), que alega ser filha do vilão. Enquanto isso, o capitão Barbossa (Rush), agora no comando de uma embarcação real, mostra-se determinado não só a encontrar a Fonte, mas também Barbanegra, responsável por arrancar-lhe uma das pernas.

Embora traga personagens já bastante conhecidos do público em um universo fartamente explorado ao longo de três filmes, o roteiro de Elliott e Rossio parece determinado a empregar páginas e páginas em diálogos puramente expositivos que visam estabelecer as regras da nova história – e o excesso de exposição chega a ser comentado pelos próprios roteiristas em uma cena na qual Sparrow, depois de oferecer mais uma explicação detalhada, percebe estar falando sozinho (o que, claro, não corrige o problema, que atinge seu ápice na cena em que Barbossa conta o que houve com o Pérola Negra enquanto Marshall se limita a incluir alguns efeitos sonoros para acompanhar a fala do pirata). Além disso, provavelmente achando que a ausência de Bloom e Knigthley diminuiria o apelo romântico do projeto, o filme introduz um novo casal, o religioso Philip (Claflin) e a sereia Syrena (Berges-Frisbey), que consegue a proeza de se revelar mais aborrecido do que seus antecessores.

Aliás, chega a ser espantoso que um longa envolvendo piratas, sereias e zumbis seja tão entediante – e embora seja o exemplar mais curto da série, com cerca de 130 minutos, Piratas 4 soa como o mais longo. Igualmente chocante é perceber que, ainda que gastem tanto tempo com exposições, os roteiristas não se preocupam em explicar a origem da profecia sobre Barbanegra (que, afinal, praticamente move o filme), além de abrirem a narrativa com uma descoberta cuja natureza também é ignorada (de onde veio aquele sujeito?) e que nos apresenta aos exploradores espanhóis apenas para basicamente ignorá-los durante a maior parte da projeção. E sei que já mencionei o pastor/catequizador, mas vale repetir que, de tão aborrecido, desejei sua morte desde sua primeira aparição em cena.

Mas que chance o inexpressivo Sam Claflin tinha de tornar o personagem interessante se até mesmo o talentoso Ian McShane fracassa diante da chatice que é o Barbanegra concebido por Elliott e Rossio? E se Penélope Cruz surge bela como de hábito, este é o único elogio que pode ser feito à sua Angélica, ao passo que Geoffrey Rush, como Barbossa, ao menos consegue divertir moderadamente ao retratar os esforços do pirata para parecer civilizado em seu novo posto. O que, claro, nos traz a Johnny Depp e ao seu icônico Capitão Jack Sparrow, que, ao tornar-se o centro absoluto do projeto, apenas comprova aquilo que eu já havia apontado ao escrever sobre Piratas 3: o pirata funciona bem melhor em doses homeopáticas, tornando-se cansativo como uma piada que se ouve várias vezes em pouco espaço de tempo. Da mesma maneira, se antes os maneirismos e excentricidades de Sparrow ajudavam a compor o personagem, desta vez se revelam sua razão de ser – e mesmo que aqui e ali vislumbremos o velho anti-herói (como ao arrastar os pés ao ser carregado por oficiais ingleses), na maior parte da narrativa apenas vemos Depp no mais puro piloto automático. Como se não bastasse, até mesmo as pontas de Richard Griffiths, Judi Dench e Keith Richards são desperdiçadas – ainda que este último seja responsável pela melhor piada do roteiro.
Injustamente alçado à condição de cineasta respeitado depois de dirigir burocraticamente o bom musical Chicago e o fraco Memórias de uma Gueixa (prefiro não comentar Nine), Rob Marshall aqui escancara sua falta de competência como realizador ao transformar as seqüências de perseguição em momentos burocráticos que não conseguem nem mesmo estabelecer um ritmo apropriado. Além disso, é impressionante sua tendência de repetir aquelas que considera como sendo “boas idéias”, já que chega ao ponto de apresentar quatro personagens diferentes da mesma maneira, ocultando seus rostos até decidir revelá-los de forma “surpreendente” (leia-se: bleh) – e é igualmente ridículo que, na cena envolvendo as sereias, ele repita duas ou três vezes o mesmo movimento de câmera para mostrar as caudas submersas das criaturas depois de enfocar seus belos torsos fora da água. Para piorar, as lutas e duelos de espadas são coreografados sem a menor inventividade, ao passo que a utilização do 3D, além de não contribuir em nada com o projeto, apenas torna Piratas 4 ainda mais fraco visualmente, já que, basicamente ambientado à noite, o filme se torna excessivamente escuro e esteticamente desinteressante.

Felizmente, o design de produção da franquia mantém o padrão habitual, destacando-se na concepção do barco comandado por Barbanegra, que surge com mastros gigantescos e acinzentados e vastas velas em tons sépia. Além disso, o armário que traz navios engarrafados é uma idéia fascinante, mesmo que mal utilizada pelo filme – que, em vez de explorá-la, prefere investir em cenas tolas e descartáveis como aquela que traz Sparrow e Barbossa se equilibrando no interior de uma embarcação prestes a despencar de um barranco (o interessante é que, de acordo com o longa, se alguém segurar um objeto que já se encontrava ao seu lado, o peso será alterado, desequilibrando o barco).

Apostando em zumbis que não são realmente zumbis, sereias que não são realmente sereias e piratas que parecem mais interessados em fazer graça do que soarem ameaçadores, Piratas do Caribe 4 é uma experiência longa, chata e previsível – e Navegando em Águas com Sonífero seria um subtítulo muito mais apropriado à produção.
Observação: Como de costume, há uma cena adicional após os créditos finais.

Piratas do Caribe: Navegando em Águas Misteriosas(2011)
Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides


Sinopse: O Capitão Jack Sparrow (Johnny Depp) se vê em uma jornada inesperada à Fonte da Juventude quando uma mulher de seu passado (Penelope Cruz) o força a entrar a bordo do Vingança da Rainha Ana, o barco do famoso pirata Barba Negra (Ian McShane).

Estréia: 20/5/2011 (Original) 20/5/2011 (Brasil)

Fonte: http://www.cinemaemcena.com.br/Ficha_filme.aspx?id_critica=7726&id_filme=6427&aba=critica (18/05/2011)

"Barbossa se tornou um especulador", diz Geoffrey Rush sobre seu personagem em "Piratas do Caribe"


Ian Spelling
Do Hollywood Watch

"Piratas do Caribe: A Maldição do Pérola Negra" invadiu os cinemas em 2003 e pilhou US$ 650 milhões nas bilheterias em todo o mundo. Nada mal para um filme do qual Geoffrey Rush, que interpretou o vilanesco Capitão Barbossa, não esperava nada.
"Inicialmente, nós estávamos relativamente fora do radar", diz o ator australiano, enquanto faz sua parte para ajudar o quarto filme da série, "Piratas do Caribe: Navegando em Águas Misteriosas", a ter um lançamento mundial bem-sucedido em 20 de maio. "Havia um pouco de estigma em relação a filmes de piratas. Ninguém tinha feito um comercialmente bem-sucedido desde o início dos anos 50".

Mesmo assim, diz Rush, ele viu alguns sinais de sucesso potencial, principalmente nas pessoas por trás do filme: os roteiristas Ted Elliot e Terry Rossio, o diretor Gore Verbinski e o produtor Jerry Bruckheimer.

"O pedigree do primeiro filme era muito bom. Ted Elliot e Terry Rossio escreveram 'A Máscara do Zorro' (1998), e quando eu o assisti eu pensei: 'Esses caras realmente sabem como moldar a arquitetura de um bom filme de ação-aventura, com belas caracterizações e uma grande narrativa'. O roteiro deles para 'Piratas' era muito bom. Nós tínhamos Jerry Bruckheimer por trás, e pensei: 'Ele não é negligente'. Ele participa com uma mão-guia de produtor muito cuidadosa."

"E me lembro de todos os filmes do verão de 2003 que estavam sendo muito comentados. A conversa girava em torno do 'Hulk' e do segundo 'As Panteras', e 'Piratas' estava enterrado em meio aos outros filmes que estreariam. Mas a Disney o posicionou bem, havia algo no espírito da história e no senso de humor zombeteiro de Gore Verbinski, e, é claro, Johnny Depp criou um novo tipo idiossincrático de personagem nas telas. E pegou fogo."

Ganhador do Oscar por "Shine - Brilhante" (1996), Rush ganhou elogios por seu trabalho como Barbossa, o ardiloso antagonista do Capitão Jack Sparrow (Depp). Sua interpretação era dissimulada, imprevisível e cheia de camadas, um complemento perfeito para o trabalho animado de Depp.

Como resultado, apesar da morte de Barbossa no final de "A Maldição do Pérola Negra", Elliot e Rossio ressuscitaram o personagem para as sequências "Piratas do Caribe: O Baú da Morte" (2006) e "Piratas do Caribe: No Fim do Mundo". Barbossa reaparece apenas na cena final em "O Baú da Morte", mas tem um papel importante - ainda mais de mocinho, ajudando a resgatar Sparrow - em "No Fim do Mundo".
"Após o primeiro filme, depois que ele morreu, eu pensei: 'Que ótimo, vai haver um segundo filme e eu espero que vocês todos se divirtam'", diz Rush, falando por telefone de sua casa em Melbourne, Austrália. "Então eles me disseram: 'Você vai voltar dos mortos, mas será um segredo, porque você só vai entrar no final da Parte 2. E vamos filmar o 2 e o 3 simultaneamente'."

"Eles o trouxeram de volta, e o trouxeram de volta meio como um político, o que achei muito interessante. Barbossa se tornou um especulador acionário predador. Historicamente, em meados do século 17, todos os vários Estados europeus e o Reino Unido iniciaram a colonização do restante do mundo. Havia muito comércio e exploração, então foi quando a pirataria encontrou sua base."

"Uma geração ou duas depois disso, os vários líderes reais da Espanha, Reino Unido e Portugal começaram a pensar, 'espere aí, há muita guerra religiosa ocorrendo em meio a toda essa colonização e pilhagem'. Eles pensaram, 'quem são as melhores pessoas para ficarem encarregadas disso?' e começaram a contratar alguns piratas conhecidos, porque eles conheciam os esquemas. E então nasceram os corsários."

Em 'Navegando em Águas Misteriosas', portanto, Barbossa "conseguiu para si um bom pacote de aposentadoria", servindo a George 2º como corsário. Ele ainda disputa com Sparrow a propriedade do Pérola Negra, mas - com o arco Will Turner/Elizabeth Swann (Orlando Bloom e Keira Knightley) concluído em "No Fim do Mundo" - o novo filme também introduzirá vários novos personagens.

"Ian McShane está interpretando o Barba Negra e Penélope Cruz é sua filha, Angelica, e dá para perceber que houve um relacionamento romântico entre Jack e Angelica no passado. Ela é uma combinação muito irritável para a impertinência de Jack. Eu acho que Ian e Penélope são adições muito boas."

Na época desta entrevista, Rush ainda não tinha visto a versão concluída de "Navegando em Águas Misteriosas". Seu plano é assisti-lo pela primeira vez na pré-estreia na Disneylândia e ele soa intrigado em ver como o novo diretor Rob Marshall montou tudo.

"Alguém poderia pensar que os roteiristas usaram todas as tramas possíveis. Nós fomos para a beira do mundo, que era um grande temor marítimo. Nós enfrentamos monstros marinhos, estivemos na Ásia. Foram tantos elementos incríveis realizados antes, mas a ideia de centrar no Barba Negra, sua filha e Jack, na Fonte de Juventude e em sereias (Gemma Ward e Astrid Berges-Frisbey), é tudo muito interessante."

"Eu acho que as sereias vão realmente impressionar as pessoas. Elas não são as gracinhas adoráveis que nós todos imaginamos romanticamente que poderiam ser. Elas estão mais próximas de piranhas."

O próximo passo de Rush é fazer uma pausa para ficar com sua família na Austrália, após dois anos dedicados a projetos consecutivos, incluindo "O Discurso do Rei" (2010), pelo qual recebeu sua quarta indicação ao Oscar, "The Warrior's Way" (2010), o drama que será lançado em breve "The Eye Of The Storm" e a extravagância baseada em quadrinhos "Lanterna Verde", no qual ele dá voz ao personagem Tomar-Re. Rush também tem mais outros filmes em desenvolvimento, incluindo uma adaptação do musical de teatro "The Drowsy Chaperone" (1998) e, sem causar surpresa, "Piratas do Caribe 5".

"Jerry Bruckheimer já disse oficialmente que estão desenvolvendo ideias para um quinto", diz Rush, "e para todos os envolvidos - particularmente Johnny, que é o centro da coisa toda - o sentimento é de que, se as ideias forem fortes e continuarem expandindo de modo interessante, então as pessoas considerarão".
"E ainda estamos três ou quatro filmes atrás de 'Harry Potter'."

Tradução: George El Khouri Andolfato

Fonte: http://cinema.uol.com.br/ultnot/2011/05/18/barbossa-se-tornou-um-especulador-diz-geoffrey-rush-sobre-seu-personagem-em-piratas-do-caribe.jhtm (18/05/2011)